
Tegucigalpa, Honduras – El general en retiro Ramiro Muñoz Bonilla, designado este miércoles como nuevo director de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), aseguró que el mayor peligro para Honduras no son los narcotraficantes ni las pandillas, sino los mismos funcionarios estatales vinculados con el crimen organizado.
“No me preocupan esas organizaciones; aquí los que matan a la gente son los mismos funcionarios. ¿O no ha sido así?”, afirmó Muñoz en el programa Frente a Frente de Televicentro, conducido por Renato Álvarez.
Funcionarios vinculados al narco: amenaza interna
El general denunció que fiscales, jueces, policías, militares y políticos han participado directamente en actividades del narcotráfico, incluyendo el asesinato de operadores de justicia que han combatido estas redes criminales.
“Fiscales, jueces, militares, policías y políticos vinculados con el narco no son funcionarios, son miembros del crimen organizado”, enfatizó.
Muñoz Bonilla también recordó el asesinato del general Julián González, antiguo director de la DLCN en diciembre de 2009, asegurando que la responsabilidad de su muerte recae en la institucionalidad infiltrada por el narcotráfico.
Acciones firmes contra la corrupción y el crimen
El nuevo zar antidrogas afirmó que si encuentra a algún operador de justicia involucrado con el narcotráfico, procederá a su detención sin distinción. Además, hizo un llamado a todos los funcionarios comprometidos con el crimen organizado a dejar sus cargos, advirtiendo que la impunidad ya no será tolerada.
“Si no pueden cumplir con su deber, lo correcto es retirarse. No podemos permitir que el narcotráfico reciba apoyo desde dentro del Estado”, subrayó.
Narcotráfico y política: otra amenaza para Honduras
Muñoz Bonilla alertó que el narcotráfico también financia actividades políticas, lo que representa un riesgo adicional para la seguridad y la institucionalidad del país. El general enfatizó que el combate a estas redes requiere coordinación interinstitucional y determinación, y que la DLCN trabajará para erradicar las conexiones internas que facilitan la criminalidad.
“El narcotráfico es un problema de todos, pero la mayor amenaza somos los mismos funcionarios que lo apoyan”, concluyó.



