
Tegucigalpa.- El sector acuícola de Honduras proyecta un panorama altamente favorable para este año, estimando un crecimiento de entre el 5% y 6% en la producción nacional de tilapia. De acuerdo con las proyecciones de la Dirección General de Pesca y Acuicultura (Digepesca), dependencia de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), este repunte económico está siendo impulsado directamente por el fortalecimiento técnico, la investigación científica y un agresivo plan de apoyo a los acuicultores en distintas regiones del territorio hondureño.
Las autoridades del ramo señalaron que el incremento no solo consolidará el comercio exterior, sino que blindará el acceso a proteína fresca para el consumo interno de las familias.
Impulso técnico y divisas millonarias
La estrategia gubernamental para asegurar el dinamismo de la cadena productiva se sostiene en la tecnificación y el apoyo a la base productora:
- Abastecimiento de alevines: A través del Centro Nacional de Investigación Piscícola de El Carao, se mantiene una producción anual de aproximadamente 2.5 millones de alevines de alta calidad para abastecer y mejorar la productividad de las fincas acuícolas.
- Inyección económica: El dinamismo del rubro proyecta una generación estimada en cerca de 41 millones de dólares en concepto de divisas para el cierre de 2026, reafirmando la competitividad internacional del filete fresco hondureño.
- Sustento local: La actividad beneficia de manera directa a unos 350 productores artesanales concentrados principalmente en los departamentos de Comayagua y Cortés, dinamizando el empleo rural.
Seguridad alimentaria y mercados
La directora de Digepesca, Nuryn Meza, explicó que el trabajo institucional está enfocado en escalar la productividad y expandir el acceso a mercados clave como Estados Unidos nuestro principal comprador de filete fresco, México y la región centroamericana. El sector destaca que este crecimiento sostenido representa un pilar estratégico para combatir la pobreza en las zonas rurales mediante la creación de fuentes de empleo locales, garantizando de manera paralela la soberanía alimentaria en comunidades vinculadas directamente a la piscicultura y diversificando la economía nacional.



