
Nigeria.- Un nuevo episodio de terror sacudió el noreste de Nigeria este viernes 15 de mayo de 2026, luego de que un comando armado, atribuido al grupo yihadista Boko Haram, irrumpiera en una escuela de la aldea de Mussa, estado de Borno. El asalto, ocurrido en plena jornada escolar, dejó como saldo preliminar el secuestro de al menos 30 estudiantes, reactivando las alarmas internacionales sobre la vulnerabilidad de los centros educativos en regiones controladas por insurgentes radicales.
El ataque se produjo en una zona que colinda con el bosque de Sambisa, bastión histórico de la organización extremista, lo que facilitó la rápida huida de los captores con los menores.

Asalto durante la jornada escolar
Testimonios de la comunidad y reportes de las autoridades locales detallan la violencia con la que se ejecutó el operativo criminal:
- Cronología del hecho: Hombres fuertemente armados ingresaron al centro educativo de enseñanza primaria y secundaria aproximadamente a las 9:00 hora local, disparando al aire y provocando el pánico entre alumnos y docentes.
- Víctimas vulnerables: Residentes locales informaron que entre los estudiantes capturados se encuentran menores de 10 años, lo que ha generado una profunda indignación y ha sido calificado como un acto “desolador” por las autoridades regionales.
- Respuesta oficial: El portavoz de la policía estatal, Nahum Daso, confirmó el ataque y señaló que, aunque muchos estudiantes lograron huir al bosque durante la balacera, se mantienen operativos conjuntos con el ejército para determinar la cifra exacta de desaparecidos y rescatar a las víctimas.

Reactivación de alertas internacionales
Este asalto evoca el trágico precedente del secuestro de Chibok en 2014, ocurrido en el mismo estado de Borno, donde 276 niñas fueron capturadas, evidenciando que el secuestro masivo sigue siendo un método delictivo sistemático de Boko Haram. La comunidad internacional ha expresado su preocupación, exigiendo al gobierno nigeriano acciones urgentes y contundentes para frenar el avance de estos grupos radicales que utilizan a la infancia como moneda de cambio y herramienta de propaganda. Mientras tanto, las fuerzas militares han intensificado el patrullaje en las inmediaciones de Sambisa en un intento por localizar el rastro de los insurgentes antes de que se internen en la espesura del bosque.



