
Tegucigalpa.- Honduras se prepara para enfrentar uno de los ajustes más severos en el precio de los combustibles en los últimos años. Este jueves, autoridades del sector energético confirmaron que el diésel columna vertebral del transporte de carga y la producción nacional sufrirá un incremento proyectado de hasta 12 lempiras por galón a partir del próximo lunes.

¿Por qué el diésel es el más afectado?
El aumento no es arbitrario ni responde únicamente a factores internos. La crisis tiene su epicentro en el Estrecho de Ormuz, un punto geográfico crítico donde la guerra ha provocado un bloqueo estratégico.
- El factor Ormuz: Por este estrecho circula aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo. El bloqueo actual ha generado una reducción drástica de la oferta global, disparando el precio del barril de crudo a niveles que rondan los 92 y 93 dólares.
- Vulnerabilidad del diésel: Al ser un derivado esencial para la industria y el comercio internacional, la escasez de oferta golpea con mayor saña a este combustible, cuya demanda no se detiene a pesar de los conflictos bélicos.
- Efecto acumulado: Según el ministro de Energía, Eduardo Oviedo, el precio que vemos hoy es el reflejo de un acumulado de 21 días de inestabilidad en los mercados internacionales, un impacto que se sentirá con fuerza en las próximas tres semanas.

Medidas de emergencia y el dilema del subsidio
Ante la magnitud del ajuste, el Ejecutivo y el Congreso Nacional han sostenido reuniones de urgencia para intentar amortiguar el golpe al bolsillo de los hondureños:
- Subsidio focalizado: Se discute la posibilidad de que el Gobierno absorba el 50% del incremento (6 lempiras). No obstante, existe un debate ético y financiero sobre la mesa: ¿debe el subsidio ser general o focalizarse solo en quienes menos tienen? Los legisladores plantean que no es justo que el Estado subsidie por igual a quienes tienen alta capacidad económica y a los sectores más vulnerables.
- Racionalización del consumo: Ante la imposibilidad técnica de aplicar medidas como el “Hoy no circula” (debido a la carencia de placas), el Gobierno hace un llamado al “carpooling” o uso compartido de vehículos y a la optimización de los viajes para reducir el consumo personal de gasolinas.
- Responsabilidad Fiscal: Cualquier apoyo gubernamental está sujeto a la capacidad de las finanzas públicas, buscando un equilibrio que permita “palear” el impacto sin desestabilizar la economía estatal.
El impacto social:
Este incremento de 12 lempiras que podría quedar en 6 si se aprueba el subsidio no llega solo. Se suma a una racha de alzas que ya están presionando los costos de la canasta básica. La exigencia ciudadana, canalizada a través de sus representantes, es clara: se requiere una legislación que proteja al consumidor final del efecto dominó que provoca el aumento al diésel en el transporte de carga y alimentos.



