
Tegucigalpa.- El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, ratificó este día que la Policía Militar del Orden Público (PMOP) mantendrá y reforzará su presencia operativa en todo el territorio hondureño. Tras sostener una importante reunión con diversos líderes religiosos del país, el titular del Legislativo anunció que las fuerzas castrenses están plenamente autorizadas para continuar ejecutando patrullajes, allanamientos e intervenciones estratégicas en los barrios y colonias con mayores índices de conflictividad.
Zambrano subrayó que esta determinación responde a una demanda directa de la ciudadanía, que solicita una presencia más robusta del Estado para garantizar la paz y el orden en sus comunidades.

Despliegue de fuerzas de seguridad
La estrategia de seguridad para el presente periodo contempla una acción conjunta entre las diversas ramas de defensa y seguridad del Estado:
- Presencia militar permanente: “Policías y militares a las calles”, sentenció Zambrano, enfatizando que no se retirará el apoyo de la PMOP en las labores de seguridad ciudadana.
- Respuesta a la demanda social: El parlamentario justificó la medida señalando que “la gente nos está reclamando seguridad”, por lo que el despliegue queda oficialmente autorizado para intervenir en zonas críticas.
- Operativos integrales: Las acciones no se limitarán a la vigilancia, sino que incluirán allanamientos de morada bajo los parámetros legales y la intervención directa en puntos donde operan estructuras criminales.
Apoyo de sectores sociales
El anuncio se produce en un contexto donde el gobierno del presidente Nasry “Papi” Asfura busca consolidar un modelo de seguridad que cuente con el respaldo de actores clave de la sociedad civil. Durante el encuentro con los líderes religiosos, se discutió la importancia de que la fuerza pública actúe con firmeza pero respetando los derechos fundamentales, permitiendo así recuperar los espacios públicos tomados por la delincuencia. Zambrano reiteró que el objetivo primordial es devolver la tranquilidad a las familias hondureñas y que la presencia militar en las calles será una constante mientras persistan los factores de riesgo en la seguridad nacional.



