
Tegucigalpa.- El ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, informó de manera oficial que únicamente los agentes de la Policía Nacional que no aprueben las pruebas de control de confianza serán separados de la institución. El funcionario estatal explicó que estas medidas rigurosas buscan asegurar la idoneidad y la transparencia de los servidores públicos encargados de salvaguardar el orden en el territorio hondureño.
De acuerdo con las declaraciones del titular de Seguridad, todos los miembros que integran la corporación policial deberán someterse de manera obligatoria a estas evaluaciones, las cuales se han establecido como requisitos indispensables para obtener la certificación institucional correspondiente.

Evaluaciones obligatorias y uso del polígrafo
El proceso de certificación del recurso humano se fundamentará en la aplicación de diversos exámenes especializados:
- Exámenes con polígrafo: Se aplicará la prueba del polígrafo a los uniformados como una herramienta científica clave para evaluar la honestidad y detectar posibles vínculos con actividades ilícitas.
- Pruebas toxicológicas: Los agentes serán sometidos a análisis clínicos toxicológicos para descartar el consumo de sustancias estupefacientes o psicotrópicas prohibidas.
- Certificación institucional: La aprobación satisfactoria de estos filtros de confianza es el único mecanismo legal para que el personal pueda mantenerse activo dentro de las filas de la Policía Nacional.
Reasignación de personal y nuevo modelo de investigación
Por otra parte, el ministro Velásquez indicó que correrán con una suerte distinta aquellos policías que logren aprobar con éxito las evaluaciones de confianza, pero que no reúnan las competencias técnicas o destrezas necesarias para desempeñarse en el área de la investigación criminal. En estos casos específicos, los funcionarios no serán dados de baja, sino que se procederá a su reasignación estratégica hacia otras unidades operativas o administrativas de la institución.
Esta disposición forma parte del nuevo modelo de investigación criminal que impulsa el Estado de Honduras, el cual busca especializar los cuerpos policiales, optimizar los recursos disponibles y elevar los estándares de eficiencia en la persecución del delito y la atención a la ciudadanía.



