
Tegucigalpa.- El exministro de Educación y asesor de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Marlon Escoto, reveló cifras preocupantes sobre el estado del año escolar 2026, señalando que Honduras ha perdido cerca de nueve días de instrucción académica durante el primer semestre. Según sus estimaciones, esta interrupción en las aulas ha generado una pérdida económica para el Estado cercana a los dos mil millones de lempiras.
Escoto precisó que, en los primeros 100 días del calendario, los departamentos de Lempira y La Paz han sido los más afectados, superando los diez días de inactividad. El experto subrayó que lo inusual de este ciclo lectivo es que la mayoría de los cierres no se deben a protestas sociales, sino a actividades planificadas por el propio sistema. “Lo atípico de este año es que la mayoría de las interrupciones se han dado por participación en talleres, actividades extracurriculares. Más de la mitad está relacionada con reuniones y capacitaciones”, detalló el exfuncionario.
Impacto financiero y eficiencia del sistema
El análisis técnico de la ASJ desglosa el costo de oportunidad que representan los centros educativos cerrados para el presupuesto nacional:
- Costo por jornada: Cada día sin clases representa un impacto de aproximadamente 200 millones de lempiras.
- Pérdida acumulada: Los nueve días no lectivos suman un total de 1,994 millones de lempiras invertidos sin que el estudiantado reciba el beneficio educativo esperado.
- Inversión cuestionada: A pesar de que el país destina cerca del 5 % de su Producto Interno Bruto (PIB) a la educación, la falta de eficiencia en la ejecución de estos recursos sigue lastrando la cobertura y la calidad del sistema.
Desafíos futuros y llamado a la planificación
El asesor de la ASJ advirtió que el segundo semestre del año se perfila aún más complejo, debido a la proximidad de las celebraciones cívicas de septiembre, posibles contingencias climáticas y otros días festivos. Escoto enfatizó que la ley educativa exige el cumplimiento de 200 días efectivos de clases, advirtiendo que cualquier cifra inferior impacta negativamente en el aprendizaje real de los alumnos.
Frente a la reciente celebración de las autoridades educativas por completar la mitad del año escolar, Escoto mantuvo una postura crítica, aclarando que dicha cifra no refleja necesariamente una gestión eficiente. “La Secretaría celebra la llegada a los 100 días, ASJ está diciendo que en esos primeros 100 días la eficiencia fue del 91%.
Se perdieron nueve días de clases”, puntualizó. Ante este panorama, recomendó implementar mecanismos de monitoreo más estrictos y comenzar desde ahora la planificación para 2027, con el objetivo de garantizar el cumplimiento total de los días lectivos.



