
Tegucigalpa.- La Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) intensificó durante el pasado fin de semana los operativos de control en las principales carreteras de Honduras, con el objetivo de reducir la alta siniestralidad vial que afecta al territorio nacional. Como resultado de estas acciones, las autoridades procedieron al decomiso de 3,011 permisos de conducir y sancionaron a 326 personas por operar vehículos bajo los efectos del alcohol, en un esfuerzo por frenar la imprudencia al volante.

El portavoz de la institución, César Aguilar, informó que los despliegues se concentraron estratégicamente en aquellos sectores donde las estadísticas de las semanas anteriores revelaron una alta incidencia de accidentes con saldo mortal. La estrategia busca reforzar la vigilancia y garantizar el cumplimiento estricto de las normas de tránsito para salvaguardar la vida de los ciudadanos en las rutas nacionales.

Infracciones y balance de siniestralidad vial
Los operativos de este fin de semana dejaron cifras preocupantes sobre el comportamiento de los conductores en el país, las cuales se detallan a continuación:
- Accidentalidad: Se registraron 106 accidentes de tránsito a nivel nacional, dejando un saldo trágico de 20 personas fallecidas y 34 heridas.
- Irresponsabilidad: De los 326 conductores sancionados por estado de ebriedad, 112 fueron detectados sin portar su licencia de conducir, una falta grave que fue calificada por las autoridades como un atentado contra la vida propia y de terceros.
- Motocicletas decomisadas: Se confiscaron 680 motocicletas por diversas infracciones, incluyendo la falta de documentos obligatorios y la ausencia de la revisión física y técnica que acredita la legal tenencia del vehículo.
- Vulnerabilidad: Las autoridades reiteraron que los motociclistas siguen siendo el grupo más vulnerable en las carreteras, liderando actualmente las estadísticas de accidentes y decesos en lo que va del año.

El portavoz Aguilar enfatizó que estas medidas continuarán de manera rigurosa, instando a la población a respetar la Ley de Tránsito para evitar que el número de fatalidades siga incrementándose en las vías públicas. La institución mantiene su compromiso de mantener una presencia constante en los puntos críticos del país para sancionar cualquier comportamiento que ponga en riesgo la seguridad vial de los hondureños.



