
La medida fue confirmada por el mismo presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano.
Tegucigalpa. Con el objetivo de garantizar que los diputados cumplan con su obligación de asistir a las sesiones, el Congreso Nacional aprobó una resolución que establece sanciones para quienes incumplan esta responsabilidad. La medida busca reforzar la presencia de los parlamentarios y asegurar el desarrollo normal del trabajo legislativo. También pretende ordenar la dinámica interna de la cámara tras los recientes incidentes registrados.
La resolución incluye castigos para los diputados que cometan actos reñidos con el orden y el decoro dentro del hemiciclo. La decisión surge luego de los acontecimientos ocurridos durante la presentación de la denuncia de juicio político contra el fiscal general suspendido, Johel Zelaya. Las autoridades del Congreso señalaron que estos hechos obligaron a establecer reglas más estrictas.
La Junta Directiva verificará la asistencia mediante los asistentes de cámara y los métodos existentes de control. Cuando un diputado propietario no esté presente y su suplente tampoco ocupe la curul, se declarará curul vacío. El secretario del Congreso deberá dejar constancia de esa situación en el acta correspondiente a la sesión del día.
La resolución establece que en esos casos no se pagará el salario correspondiente a la jornada de inasistencia. La medida se aplicará sin perjuicio de otras responsabilidades constitucionales o disciplinarias que puedan derivarse. El documento también cita el artículo 197 de la Constitución de la República como base para estas disposiciones.
El artículo dos de la resolución señala que los diputados que realicen, provoquen o induzcan actos de violencia que alteren el orden parlamentario también recibirán sanciones. La normativa incluye comportamientos que afecten el desarrollo normal de las sesiones. Estas faltas generarán deducciones directas en el salario del legislador involucrado.
La sanción consistirá en la deducción equivalente a 15 días de salario. Para un diputado propietario, el descuento rondaría los 37,500 lempiras, mientras que para un diputado suplente sería de aproximadamente 10,500 lempiras. Con esta medida, el Congreso busca fortalecer la disciplina interna y evitar nuevos incidentes dentro del hemiciclo.



