
Tegucigalpa.- El gerente general del Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA), Allan Castillo, reveló este viernes un grave hallazgo que afecta el patrimonio estatal y la seguridad alimentaria. Tras una serie de análisis técnicos, la institución confirmó que al menos 44 mil quintales de frijoles almacenados en sus bodegas no son aptos para el consumo humano.
Impacto financiero y origen del grano
La actual administración del IHMA vinculó este perjuicio económico a gestiones realizadas durante el periodo de la expresidenta Xiomara Castro:
- Pérdida millonaria: El valor del grano dañado asciende a aproximadamente 80 millones de lempiras, fondos que representan una pérdida directa para el Estado.
- Estado del producto: Los análisis de laboratorio determinaron que el frijol presenta un deterioro irreversible, lo que impide su distribución en el mercado nacional o programas sociales.
- Compra cuestionada: Según Castillo, el lote fue adquirido por la administración anterior y el mal estado del producto es consecuencia de procesos de compra o almacenamiento deficientes.

Acciones legales y rendición de cuentas
Ante la magnitud del hallazgo, las autoridades del IHMA han iniciado los protocolos correspondientes para deducir responsabilidades:
- Intervención de entes contralores: El caso será remitido formalmente al Ministerio Público (MP) y al Tribunal Superior de Cuentas (TSC).
- Investigación de oficio: Se espera que estas instituciones actúen de acuerdo con la ley para determinar si existió negligencia, dolo o reparos administrativos en la adquisición de este contingente.
- Transparencia: Castillo adelantó que brindarán toda la colaboración necesaria para que se castigue a los responsables de esta pérdida que golpea el bolsillo de los hondureños.
Compromiso con la seguridad alimentaria
A pesar de este contratiempo, el IHMA aseguró que se están tomando las medidas necesarias para garantizar que el grano que sí llegue a la mesa de los ciudadanos cumpla con todos los estándares de calidad. La institución reiteró su compromiso de modernizar los procesos de supervisión y manejo de granos básicos para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.



