
Tegucigalpa.- Un condenable hecho violento ha sacudido al sector del transporte urbano de la capital con el brutal asesinato del taxista Samuel Díaz. La víctima, quien se ganaba la vida laborando en el punto de taxis colectivos que cubre la ruta desde la colonia Kennedy hacia el centro de la ciudad, fue ejecutada en la calle que conduce hacia El Picacho. El crimen ha cobrado un matiz aún más alarmante tras la difusión de un video enviado por televidentes a la sala de redacción de HCH, el cual presuntamente fue grabado por los mismos perpetradores del sangriento ataque.
A través de plataformas de mensajería, se difundió un mensaje de texto que acompañaba el video del crimen, donde de manera explícita se leía: “Bueno, tienen su muerto hay de parte del Tren de Aragua. Ya te diste cuenta va que ha muerto tu compañero”, sembrando el terror entre el gremio de transportistas.
Grabación del crimen y cobro de extorsión
Los indicios preliminares apuntan a que el asesinato está directamente vinculado con el cobro del denominado “impuesto de guerra” en la capital:
- Video incriminatorio: El clip audiovisual muestra los momentos en que la víctima conducía su unidad de transporte poco antes de que le arrebataran la vida de forma violenta.
- Grupo criminal: Los autores del hecho se identificaron explícitamente en las amenazas como integrantes de la organización criminal transnacional conocida como el Tren de Aragua.
- Falta de denuncias: Pese a la saña del ataque y la adjudicación del crimen por extorsión, las autoridades policiales confirmaron que la víctima no había interpuesto ninguna denuncia previa por este delito.
Conmoción en el sector transporte
El asesinato de Samuel Díaz vuelve a encender las alarmas sobre la vulnerabilidad en la que operan los conductores de taxis colectivos en Tegucigalpa, un sector históricamente golpeado por las estructuras criminales. Elementos de la Policía Nacional y de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) ya se encuentran analizando el video extraído de las redes y las capturas de pantalla del chat para rastrear el origen de los mensajes e identificar a los sicarios. Mientras tanto, compañeros del punto de taxis de la colonia Kennedy exigen mayor seguridad en las rutas periféricas y el centro de la capital ante el temor de nuevas represalias hídricas de bandas emergentes.



