
Tegucigalpa, Honduras.- Las remesas enviadas por hondureños residentes en el extranjero alcanzaron 12,211.9 millones de dólares durante 2025, según datos oficiales difundidos por el Banco Central de Honduras (BCH).
Este monto no solo representa un récord absoluto en términos de volumen, sino que constituyó el 61.6 % de todas las divisas canalizadas a través del mercado cambiario del país durante el año.
Este flujo financiero ha sido un pilar fundamental para la estabilidad económica nacional, especialmente en un contexto marcado por los desafíos del crecimiento económico mundial y la necesidad de recursos constantes para familias y sectores productivos.
Remesas como motor de estabilidad
Las remesas han crecido de forma sostenida en los últimos años, reflejando una tendencia al alza que ha beneficiado a millones de hogares hondureños, muchos de los cuales dependen directamente de estos recursos para cubrir gastos básicos como alimentación, educación y salud.
Este fenómeno explica, en parte, por qué Honduras figura entre los países de América Latina más dependientes de las remesas como fuente de divisas, superando sectores tradicionales como las exportaciones agrícolas o industriales en términos de aporte directo a la economía.

Proyecciones para 2026
Analistas y proyecciones preliminares del Banco Central sugieren que las remesas podrían continuar su crecimiento en 2026, superando incluso los niveles registrados este año, si se mantienen las condiciones de empleo en los países emisores, especialmente en Estados Unidos y Europa, y el compromiso de los migrantes con sus familias en Honduras.
Este flujo constante de remesas no solo sirve como un colchón económico ante incertidumbres globales, sino que también actúa como un motor de desarrollo local, al proveer liquidez que se traduce en consumo, inversión y, en algunos casos, generación de pequeñas empresas familiares.
El BCH destacó que, desde el mes de julio de 2025, se logró adjudicar casi el 100 % de la demanda de divisas aceptada en subastas del mercado cambiario.
Esto ha permitido optimizar la eficiencia del sistema cambiario y fortalecer la disponibilidad de dólares en el país.
Este comportamiento favorable también impulsó las Reservas Internacionales Netas, que cerraron el año con 10,219 millones de dólares, equivalentes a aproximadamente 6.3 meses de importaciones, según el informe del ente emisor.
Impacto económico y social
El incremento en las remesas no solo contribuye a la estabilidad del tipo de cambio, sino que tiene un efecto multiplicador en otros sectores de la economía.
Sectores como el comercio, los servicios y las microempresas han sentido los beneficios del mayor flujo de recursos desde el exterior para sostener el consumo interno y respaldar actividades productivas.
Para muchas familias estos ingresos son esenciales

Según estimaciones previas, más del 20 % de los hogares hondureños recibirían remesas como parte de sus recursos financieros habituales, cifra impulsada por la migración laboral y las oportunidades económicas que buscan los hondureños fuera del país.



