
Tegucigalpa.- Ante la constante volatilidad en los mercados internacionales de hidrocarburos, la administración del presidente Nasry Asfura ha decidido robustecer sus mecanismos de asistencia económica dirigidos a los operadores del transporte público en el territorio nacional. Como parte de esta estrategia de contención, el titular de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), Aníbal Ehrler, anunció la celebración de encuentros estratégicos con las gremiales de taxis con el propósito de evaluar alternativas de eficiencia energética, destacando la transición hacia sistemas de gas licuado de petróleo (LPG).
Las disposiciones gubernamentales reflejan un esfuerzo fiscal significativo, evidenciado en la asunción estatal del sesenta y cinco por ciento de las alzas registradas tanto en la gasolina regular como en el combustible diésel. Este blindaje financiero se complementa con subvenciones permanentes enfocadas en sostener las operaciones del transporte urbano y de carga, amortiguando de este modo los efectos directos de la inflación global sobre las estructuras de costos del sector.

El alto funcionario subrayó que la directriz del Poder Ejecutivo prioriza la búsqueda de soluciones estructurales y duraderas para salvaguardar la estabilidad de los transportistas. Con estas acciones preventivas, el gobierno procura evitar que las fluctuaciones de precios se trasladen de manera abrupta a las tarifas finales, protegiendo así el poder adquisitivo de los ciudadanos hondureños ante la actual coyuntura económica.
Las gestiones continuarán en los próximos días con la revisión detallada de esquemas de conversión vehicular y el monitoreo constante de los precios internacionales del petróleo. La articulación de estas medidas busca garantizar la continuidad de un servicio público esencial sin comprometer la sostenibilidad fiscal de la nación ni la economía de las familias.



