
La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) desarrollará este viernes un simulacro de tsunami en las playas de Cedeño, municipio de Marcovia, departamento de Choluteca, con el propósito de preparar a la población ante una eventual emergencia de este tipo en la zona sur de Honduras.
La actividad se realizará en el marco del Día Mundial de Concienciación sobre los Tsunamis y contará con la participación de estudiantes, cuerpos de socorro y autoridades municipales, quienes pondrán a prueba los mecanismos de evacuación ante la simulación de una ola de gran tamaño que se aproxima a la costa del Pacífico hondureño.
El viceministro de Copeco, Luis René Suazo, explicó que Honduras se suma a esta iniciativa internacional para fortalecer la prevención y enseñar a las comunidades costeras cómo actuar ante un fenómeno que puede representar un riesgo para la vida de las personas.
¿Cómo se desarrollará el simulacro de tsunami en Cedeño?
De acuerdo con Suazo, el ejercicio recreará el escenario de un tsunami que avanza hacia las costas del país. A partir de esa situación, los participantes deberán activar las rutas de evacuación y desplazarse hacia las zonas identificadas como seguras.
En la actividad estarán involucrados estudiantes, elementos del Cuerpo de Bomberos, representantes de la Cruz Roja y personal de la Alcaldía de Marcovia.
Durante el simulacro se evaluarán los tiempos de respuesta, los mapas de evacuación y las vías de salida disponibles para que los habitantes puedan alejarse de la costa ante una alerta de tsunami.
El funcionario señaló que estas prácticas permiten identificar posibles dificultades en los recorridos y conocer qué tan preparados están los distintos sectores para responder ante una emergencia.
¿Por qué Honduras realiza un simulacro de tsunami?
Aunque los tsunamis suelen asociarse con grandes desastres ocurridos en otros países, las autoridades recuerdan que las comunidades ubicadas en zonas costeras deben conocer los riesgos y las medidas de protección.
Suazo explicó que estos fenómenos pueden producirse después de un terremoto, por lo que la preparación debe comenzar antes de que ocurra una emergencia.
El viceministro destacó que la prevención, el conocimiento y la capacidad de reacción son fundamentales para reducir los riesgos, especialmente en las poblaciones que viven cerca del mar.
Asimismo, recordó que los terremotos son fenómenos impredecibles y que sus posibles consecuencias requieren que los países fortalezcan sus mecanismos de preparación.



