
Frontera El Amatillo.- El polémico predicador hondureño Santiago Zúniga, conocido popularmente como el “Apóstol Chago”, recuperó su libertad en El Salvador tras el pago de una fianza de 20,000 dólares, luego de haber sido detenido por las autoridades del país vecino. Sin embargo, su liberación vino acompañada de una orden de expulsión inmediata y una restricción migratoria que le impedirá ingresar a territorio salvadoreño por un periodo de tres años.

Detalles de la liberación y traslado
A pesar de contar con el respaldo público de algunos sectores políticos, el proceso judicial en El Salvador concluyó con medidas severas de cumplimiento inmediato:
- Pago de fianza: La libertad del predicador se hizo efectiva tras el desembolso de los 20,000 dólares, una cifra que ha despertado interrogantes en la opinión pública hondureña sobre el origen de los fondos y si fueron proporcionados por figuras políticas que abogaron por su caso.
- Custodia policial: Zúniga fue custodiado por elementos de la Policía Nacional Civil de El Salvador, quienes lo trasladaron bajo un fuerte dispositivo de seguridad hasta el punto fronterizo de El Amatillo.
- Restricción migratoria: Como parte de la resolución judicial, el “Apóstol Chago” tiene prohibido el ingreso a El Salvador por un término de 36 meses, tras considerar sus actuaciones como contrarias al orden público.

Reacciones en Honduras
La llegada del polémico personaje a la frontera ha generado una ola de críticas en redes sociales y sectores de la sociedad civil:
- Cuestionamientos al respaldo político: Diversos sectores critican que diputados hondureños hayan utilizado su influencia para intervenir en favor de una figura catalogada por muchos como un “charlatán” que genera vergüenza internacional.
- Recepción en la frontera: Se reportó que simpatizantes y algunos activistas políticos intentaron organizar una caravana de recepción, un gesto que ha sido calificado como “vergonzoso” por quienes consideran que Zúniga solo fomenta el odio y la división.
- Trato como delincuente: Las imágenes del traslado mostraron al hondureño recibiendo el trato de cualquier ciudadano bajo proceso de deportación, marcando un final abrupto y polémico a su reciente visita al país vecino.
Impacto en la imagen internacional
Analistas consideran que este incidente suma una nueva “vergüenza internacional” para Honduras, debido al comportamiento del predicador y la intervención de servidores públicos en un caso de índole privada y judicial. Santiago Zúniga ya se encuentra en territorio hondureño, donde se espera que continúe con sus polémicas transmisiones, aunque ahora limitado geográficamente por la sanción impuesta por la justicia salvadoreña.



