
El analista político Marvin Ponce confirmó que asumirá el cargo de asesor presidencial en la administración de Nasry Asfura, a 62 días de que el nuevo gobierno tome posesión.
El anuncio lo hizo en una conversación con medios nacionales, donde aseguró que su incorporación responde a su deseo de “aportar ideas y apoyar los procesos que el país necesita”.
“Acepté porque es un honor ser seleccionado para un proyecto de este tipo”, declaró Ponce, quien ya había ejercido un rol similar en el gobierno de Juan Orlando Hernández.
Apuesta por transparencia y reconstrucción de la imagen partidaria
Ponce destacó que una de las razones principales para aceptar el cargo es la propuesta de Asfura en materia de transparencia. Señaló que el presidente electo tiene una intención clara de “sanear la mala cara del Partido Nacional” y reconstruir la confianza ciudadana.
Según explicó, Asfura impulsa un proyecto que abarca infraestructura, salud, educación, producción, generación de empleo y manejo de relaciones internacionales, áreas en las que el nuevo asesor considera que puede aportar experiencia.
“Un presidente necesita ideas”: Ponce justifica su llegada
El exdiputado manifestó que los mandatarios requieren rodearse de personas que ayuden a estructurar procesos y proyectos, y aseguró que esa fue la razón por la que lo buscaron.
“Creen que tengo cualidades para aportar ideas y generar procesos, por eso me sumo con humildad para apoyar al país”, expresó.
Ponce también reconoció que el cargo implica beneficios económicos, pero defendió que estos son proporcionales a la preparación y trayectoria de quienes ejercen funciones de alta responsabilidad.
“Obviamente uno tendrá un sueldo alto comparado con los obreros, pero eso se justifica porque hemos estudiado y recorrido la vida por años”, dijo.
Retos del gobierno: economía, empleo y Poder Judicial
De cara al inicio de la nueva gestión, el asesor consideró que el Congreso Nacional tendrá un rol crucial para complementar la elaboración de políticas públicas.
Añadió que uno de los desafíos más grandes será la reestructuración del Poder Judicial, proceso en el que prevé dificultades debido a su impacto político e institucional.



