
Washington.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha generado una fuerte controversia a menos de tres meses del inicio de la Copa del Mundo 2026. El mandatario afirmó que, aunque la selección de Irán es “bienvenida” al torneo, recomienda que no participen por su propia seguridad, citando riesgos potenciales para la delegación en suelo estadounidense.
Crisis diplomática y deportiva
La declaración de Trump surge en un momento de máxima tensión geopolítica. Tras estas advertencias, el ministro de Deportes y Juventud de Irán, Ahmad Donyamali, confirmó que su país no enviará al equipo bajo ninguna circunstancia. El funcionario iraní argumentó que no existen condiciones de seguridad para sus jugadores, especialmente tras los recientes conflictos militares y ataques que han escalado la confrontación entre ambas naciones.
Impacto en el torneo
Irán ya estaba clasificado y asignado al Grupo G, donde debía enfrentarse a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda en sedes como Los Ángeles y Seattle. Esta retirada sin precedentes en la era moderna obliga a la FIFA a decidir si sustituirá al equipo persa o reestructurará el grupo, mientras que la federación iraní podría enfrentar sanciones económicas y la exclusión de futuras competencias internacionales.



