
Estados Unidos – El pequeño Orlin Josué Hernández Reyes, un niño hondureño de apenas tres años, falleció en el estado de Florida, Estados Unidos, después de sufrir graves lesiones bajo la custodia de su tío, identificado como Samuel Antonio Maldonado Erazo.
El menor estaba al cuidado de su tío luego de que su madre y otra familiar fueran deportadas a Honduras por las autoridades migratorias.
Las lesiones observadas por las autoridades estadounidenses incluyen contusiones severas, fracturas, quemaduras y daños internos, lo que sugiere un prolongado maltrato físico antes de su fallecimiento.
Indignación por la liberación del presunto agresor
El caso ha generado indignación entre familiares y comunidades migrantes porque Maldonado Erazo, de 28 años, fue arrestado tras el fallecimiento del menor, pero posteriormente fue liberado, lo que ha sido duramente criticado por organizaciones y ciudadanos, que califican la situación como “repugnante” y exigen una investigación más exhaustiva.
Organismos como las autoridades del condado de Escambia han documentado la extrema violencia que presentaba el menor al momento de ser llevado al hospital, e incluso se han señalado signos compatibles con abuso prolongado.
La madre del niño pide respuestas
La madre del menor, identificada como Wendy Hernández Reyes, ha relatado que se enteró de la muerte de su hijo a través de medios y redes sociales, pues no recibió información directa sobre su estado mientras se encontraba en Honduras.
Ella ha expresado su profundo dolor y la incertidumbre que enfrenta al tratar de conseguir ayuda para repatriar los restos de su hijo a su país natal y poder despedirlo dignamente.
La autopsia preliminar también reveló que el niño presentaba múltiples lesiones en diferentes etapas de curación, un indicio de que pudo haber sido víctima de maltrato durante un periodo prolongado antes de su muerte, según se desprende de los informes médicos conocidos hasta el momento.



