
Irán.- Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos lanzaron este martes una serie de ataques aéreos y con misiles contra objetivos estratégicos en territorio de Irán. La sorpresiva y contundente operación militar se ejecutó como una respuesta directa e inmediata luego de que las defensas de Teherán derribaran horas antes un helicóptero militar Apache estadounidense que realizaba labores de vigilancia en la zona internacional del estrecho de Ormuz.
El inicio de las hostilidades a gran escala fue confirmado oficialmente por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) mediante un comunicado de prensa difundido en la red social X. El estamento militar norteamericano especificó que las fuerzas del Comando Central comenzaron a lanzar los denominados “ataques de autodefensa” contra posiciones iraníes a las 5:00 de la tarde (hora del Este de EE. UU.), bajo la autorización directa del presidente Donald Trump.

Explosiones e impactos en localidades estratégicas de Irán
El CENTCOM calificó la ofensiva como una respuesta proporcional a la agresión injustificada, mientras que desde el interior de la república islámica se reportaron las primeras consecuencias del bombardeo:
- Detonaciones en el sur: Medios locales iraníes confirmaron fuertes explosiones en distintos puntos de la provincia costera de Hormozgán, una región considerada crítica para el tránsito marítimo internacional.
- Ataque en Sirik: La televisión estatal de Irán señaló el impacto directo de un proyectil de alta tecnología en las cercanías de la localidad portuaria de Sirik.
- Bombardeo en Qeshm: Informaciones oficiales indicaron que la isla de Qeshm, un punto clave de control militar iraní en el Golfo Pérsico, también fue alcanzada durante la operación estadounidense.
- Alarmas en Bandar Abbas: La agencia de noticias Mehr reportó estruendos y detonaciones en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, sede de importantes bases navales del régimen de Teherán.
Incertidumbre mundial por la seguridad del comercio de crudo
Tanto Sirik como la isla de Qeshm se encuentran geográficamente en una de las áreas más sensibles del planeta, a pocos kilómetros de la garganta del estrecho de Ormuz, el estratégico corredor marítimo por el que circula una porción significativa del comercio mundial de petróleo. Hasta el momento, el régimen iraní no ha difundido un balance oficial consolidado sobre la existencia de posibles víctimas mortales o el nivel de los daños materiales sufridos en sus infraestructuras de defensa. Analistas internacionales advierten que este choque directo rompe de forma abrupta la tregua acordada previamente entre Irán e Israel, situando a la comunidad global a las puertas de una crisis energética debido a la inminente inestabilidad en las rutas de navegación del Golfo Pérsico.



