
Caracas, Venezuela.- En contraste total con su estilo habitual, Diosdado Cabello, vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), reapareció en su programa “Con el Mazo Dando” en un ambiente austero, sin público presente, con un semblante grave y notablemente tembloroso.
La emisión, transmitida desde un estudio cerrado, rompió con la narrativa desafiante y burlona que por años caracterizó al espacio televisivo, dejando entrever un cambio de ánimo en la cúpula chavista.
Un programa sin público ni euforia
Desde su creación, “Con el Mazo Dando” se ha distinguido por ser un instrumento de propaganda y control político del chavismo, en el que Cabello ha arremetido sin reservas contra opositores, periodistas, diplomáticos y hasta figuras del oficialismo en desgracia.
Sin embargo, la última transmisión del 2026 mostró a un Cabello retraído, con voz temblorosa, sin los aplausos ni vítores que usualmente acompañan su discurso.
El set, cerrado y sobrio, apenas contenía los símbolos partidarios.
Tampoco hubo listas de “traidores” ni referencias burlescas a adversarios, una rutina que formaba parte esencial del programa.
¿Qué está pasando con Diosdado?
Las imágenes rápidamente encendieron las redes sociales. Usuarios dentro y fuera de Venezuela señalaron la visiblemente deteriorada condición física del dirigente, lo que ha intensificado rumores sobre su estado de salud, aunque no existe confirmación oficial al respecto.
Analistas políticos también destacan que el cambio de tono puede estar relacionado con el complejo escenario político que enfrenta el chavismo en 2026, marcado por presiones internacionales, descontento interno y fisuras en la base del poder.
Un silencio revelador
En esta edición, Cabello evitó referirse directamente a temas clave como las elecciones presidenciales, la presión de organismos internacionales o las divisiones dentro del PSUV.
A diferencia de emisiones anteriores, no hubo denuncias, amenazas, ni sarcasmo, sino un monólogo medido que apenas rozó asuntos institucionales.
Por ahora, la expectativa queda en la próxima edición. ¿Volverá Cabello a su tono desafiante o se mantendrá este perfil bajo como parte de una estrategia de contención?



