
Un sismo de magnitud 5.7 sacudió la madrugada de este viernes 16 de enero varias zonas del norte de Honduras, según confirmó la Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) a través de sus canales oficiales.
El movimiento telúrico se registró en el Caribe hondureño, con una profundidad de 5 kilómetros, y su epicentro fue localizado a 14 kilómetros del municipio de Omóa, departamento de Cortés, una zona cercana al litoral atlántico del país.
El temblor fue percibido con fuerza por habitantes de Cortés, Atlántida y Yoro, quienes reportaron haber sido despertados por el movimiento, generando momentos de alarma, aunque hasta el momento no se reportan víctimas ni daños estructurales.
COPECO confirma réplicas tras el sismo principal
Horas después del evento principal, COPECO informó sobre la ocurrencia de réplicas, una de ellas de magnitud 3.6, registrada también en la madrugada, con una profundidad de apenas 1 kilómetro, localizada a 10 kilómetros de Omóa, Cortés.
Las autoridades explicaron que este tipo de réplicas son normales tras un sismo de magnitud considerable, especialmente en regiones cercanas a fallas geológicas activas y zonas marítimas como el Caribe.
Equipos de monitoreo sísmico continúan vigilando la actividad en la zona para detectar posibles nuevos movimientos y evaluar cualquier riesgo para la población.



