
Copán, Ruinar.- El sector empresarial y turístico de Copán Ruinas ha manifestado su preocupación ante la inactividad del aeródromo de Río Amarillo, una pieza de infraestructura clave que consideran vital para el despegue económico de la región. A pesar de ser uno de los destinos culturales más importantes del mundo, la falta de conectividad aérea está limitando severamente la llegada de visitantes internacionales.

Desafíos de conectividad y acceso
Actualmente, el viaje por tierra desde ciudades principales como Tegucigalpa puede tomar hasta ocho horas, una barrera que desmotiva a los turistas. Según representantes del sector, esta deficiencia provoca que aproximadamente el 90% de los turistas extranjeros prefieran ingresar a las Ruinas de Copán a través de la frontera con Guatemala, lo que significa que el gasto turístico no beneficia plenamente a la economía hondureña.
Infraestructura subutilizada
Inaugurado en 2015 con una inversión estatal de 335 millones de lempiras, el aeródromo ha tenido un uso marginal. En un periodo de seis años, apenas registró 27 vuelos. Los empresarios locales señalan que la pista requiere de inversiones adicionales, como:
- Construcción de oficinas administrativas y de aduanas.
- Instalación de áreas de servicio y atención al pasajero.
- Ampliación de la pista para permitir el aterrizaje de aeronaves regionales de mayor capacidad.

Potencial económico y conexión con Roatán
La reactivación no solo beneficiaría al turismo arqueológico, sino que permitiría crear una ruta estratégica con las Islas de la Bahía. Un vuelo de apenas 40 minutos conectaría a los cruceristas de Roatán con Copán Ruinas, permitiendo tours de un día que actualmente son imposibles por la vía terrestre.
La comunidad espera que el Gobierno y las autoridades de Aeronáutica Civil prioricen este proyecto para rescatar una inversión que, hasta ahora, se mantiene en el abandono.



