
Tegucigalpa, Honduras.- El excandidato presidencial y líder del Partido Liberal, Salvador Nasralla, publicó en su cuenta de la red social “X” un mensaje contundente que ha resonado en el ámbito político nacional tras su derrota en las elecciones frente a Nasry Asfura.
En un texto que ha sido ampliamente compartido, Nasralla reafirma que su ingreso a la política obedeció a principios de honestidad y rechazo a la corrupción, y denuncia que esa misma honestidad ha sido objeto de ataques por parte de lo que él llama “políticos corruptos de oficio”.
En su escrito, Nasralla sostiene que “el problema, cuando la gente honesta se mete a Política, es que los corruptos políticos de oficio se encargan de denigrarnos”, y agrega que incluso si contaran con los recursos económicos para hacerlo, “nunca compraríamos la voluntad de las personas”.
El líder liberal ha subrayado que este tipo de presión y desinformación tendrá un efecto disuasivo en futuras candidaturas de personas “dignas” o con reputación íntegra, lo que a su juicio podría debilitar la participación de perfiles similares al suyo en la arena política.
El mensaje de Nasralla, publicado en un contexto de alta polarización, se ubica dentro de una serie de declaraciones previas en las que ha vinculado su trayectoria política con la lucha contra la corrupción y el clientelismo en Honduras.
Esta postura se alineó con otras publicaciones en su cuenta en las que ha rechazado cualquier intento de manipular la voluntad popular o permitir que intereses opacos definan el rumbo del país.
La publicación también desmiente directamente, asegura Nasralla, “un montón de mentiras en las redes”, invitando a la ciudadanía a no dejarse llevar por versiones falsas que, en su opinión, intentan empañar su carrera política y su propuesta de renovar el sistema partidario tradicional.
En una Honduras marcada por la desconfianza en las instituciones, y donde las acusaciones de irregularidades han marcado varias contiendas, este tipo de mensajes asume un papel central en la narrativa postelectoral.
Analistas políticos interpretaban el mensaje como un intento de Nasralla por mantener vigencia pública y fortalecer su base de seguidores después de una derrota que, según varios sectores, fue objeto de cuestionamientos tanto en procesos internos como en discusiones en redes y medios digitales.
La crítica hacia los “políticos corruptos de oficio”, sostiene el excandidato, es un llamado de atención a los ciudadanos sobre las prácticas que, a su juicio, dominan la política tradicional hondureña y que él prometió enfrentar desde el inicio de su carrera en el Partido Liberal.



