
Olancho.- Miembros de la Asociación de Productores para el Desarrollo Sostenible (APODES) alzaron la voz este jueves ante la creciente ola de tala y quema que azota el sector de Patuca y la Reserva de la Biósfera del Río Plátano. Los campesinos y productores locales se desmarcaron de estas prácticas ilegales y exigieron una intervención urgente del Gobierno para frenar la destrucción de estas áreas protegidas.

Pacto ambiental y riesgo de desalojo
Jorge Santos, representante de la asociación, explicó que las comunidades organizadas mantienen un compromiso firme con la conservación, pero advirtió que la actividad de terceros pone en riesgo la estabilidad de la zona:
- Causales de desalojo: Santos recordó que, según la ley vigente, el Estado tiene la potestad de ejecutar desalojos inmediatos si se detecta tala, incendios forestales, caza ilegal o minería en áreas protegidas.
- Cumplimiento de acuerdos: Los productores aseguran estar respetando un pacto firmado originalmente con el gobierno anterior, el cual esperan renovar y formalizar con la administración actual para garantizar la sostenibilidad de sus actividades productivas sin dañar el ecosistema.
- Deslinde de responsabilidades: Ante las denuncias y videos que circulan sobre quemas a orillas del río Patuca, la asociación fue enfática en que estos actos son cometidos por personas ajenas a su organización.
Exigencia de autoridad
La asociación hizo un llamado a las instituciones de protección ambiental y seguridad para que actúen contra los verdaderos responsables:
- Sanciones severas: Los productores instan a las autoridades a investigar y sancionar a quienes están deforestando, subrayando que las penas por delitos ambientales son altas y deben aplicarse para evitar que se culpe a los campesinos que sí cumplen la ley.
- Vigilancia en el campo: Solicitan una presencia más activa de los cuerpos de seguridad en los puntos críticos de la Biósfera para detectar in fraganti las técnicas de quema que se utilizan para limpiar terrenos de forma ilegal.



