
Tegucigalpa, Honduras. – El Partido Liberal de Honduras aseguró este jueves que el 2026 marcará una nueva etapa para la institución política, la cual se perfila como una oposición organizada, firme y con rebeldía consciente, tras un 2025 que, según reconocen, estuvo lleno de retos, aprendizajes y procesos de fortalecimiento interno.
A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de la red social X, el instituto político reflexionó sobre el año que recién concluyó, al que calificó como un período de trabajo intenso, construcción de alianzas y consolidación de relaciones políticas.
Sin embargo, también admitió que durante el 2025 enfrentó golpes y traiciones, experiencias que, lejos de debilitarlo, le permitieron aprender a resistir y reorganizarse.
De los golpes al fortalecimiento interno
“El 2025 fue un año de fortalecimiento marcado por mucho trabajo y numerosas amistades”, expresó el Partido Liberal en su publicación, dejando claro que los momentos difíciles sirvieron para reafirmar su identidad y su rol dentro del escenario político nacional.
La dirigencia liberal destacó que las adversidades vividas reforzaron su convicción de mantenerse vigente y activo en la vida democrática del país.
Nuevas metas y una oposición estructurada
De cara al 2026, el Partido Liberal anunció que se trazará nuevas metas y desafíos, con una visión renovada que apunta a convertirse en una oposición genuina, responsable y cercana a la ciudadanía.
“Preparémonos para ser el partido del cambio, de la rebeldía consciente, de la oposición organizada y genuina”, señala el mensaje difundido en redes sociales.
Este posicionamiento cobra relevancia luego de las elecciones generales, en las que el Partido Liberal se consolidó como la segunda fuerza política del país en todos los niveles electivos, un resultado que refuerza su papel dentro del Congreso Nacional, las corporaciones municipales y el escenario político nacional.
Analistas consideran que este anuncio marca el inicio de una estrategia orientada a reorganizar estructuras, fortalecer liderazgo y ejercer una oposición más activa, en un contexto donde la ciudadanía exige mayor fiscalización, propuestas claras y coherencia política.



