
Tegucigalpa.– El ingreso y desplazamiento de una onda tropical sobre el territorio nacional generará condiciones climatológicas inestables caracterizadas por abundante nubosidad, viento racheado y lluvias significativas. Los análisis meteorológicos indican que el fenómeno provocará chubascos débiles a moderados dispersos, con la probabilidad de registrar intensidades ocasionalmente fuertes acompañadas de actividad eléctrica aislada en la mayor parte de los departamentos del país durante las próximas horas.
Los cuerpos de contingencias del Estado hicieron un llamado a la población para que mantenga las medidas de prevención pertinentes ante el cambio repentino en las condiciones del tiempo. Los expertos advierten que las ráfagas de viento asociadas a este sistema meteorológico pueden causar desprendimientos de techos y caídas de árboles en zonas vulnerables, por lo que se recomienda asegurar estructuras y evitar el tránsito por vías propensas a inundaciones repentinas.

Mayores acumulados de agua, regiones afectadas y precipitaciones en la zona sur
Las zonas geográficas que registrarán el mayor impacto de las tormentas, el comportamiento del viento y la distribución de los acumulados se describen a continuación:
El informe oficial del Centro de Estudios Atmosféricos detalla que los mayores acumulados de agua pluvial se concentrarán de forma directa sobre las regiones noroccidental, suroccidental, norte, central y oriental del país. Las autoridades ambientales explicaron que la interacción de la onda tropical con la humedad del entorno elevará los milímetros de lluvia en estas demarcaciones, volviendo necesario el monitoreo constante de los niveles de los ríos de respuesta rápida.
En contraste con las intensas tormentas pronosticadas para el norte y el centro, el comportamiento del clima para la región sur del territorio hondureño mostrará un escenario de menor intensidad. El reporte del tiempo establece que en los departamentos de esta zona geográfica únicamente se experimentarán precipitaciones de carácter débil y dispersas, las cuales no representan una amenaza de inundación inmediata para los sectores productivos.

La presencia de abundante nubosidad limitará la radiación solar y provocará un leve descenso en las temperaturas máximas habituales en las principales cabeceras departamentales de Honduras. El viento racheado se manifestará con mayor fuerza durante los períodos en que se desarrollen las descargas eléctricas aisladas, por lo que los comités de emergencia local permanecen activos para responder ante eventuales caídas de tendido eléctrico en los barrios y colonias de mayor riesgo.
Los pronosticadores de turno señalaron que la inestabilidad atmosférica se mantendrá mientras el sistema de baja presión termine de cruzar la frontera con las naciones vecinas de la región. El llamado de alerta se extiende de forma particular a las tripulaciones de embarcaciones de pequeño calado que operan en los litorales marinos, debido a que el oleaje podría experimentar alteraciones momentáneas a causa de las fuertes ráfagas de viento que acompañan a la onda tropical.
Monitorean zonas vulnerables ante el riesgo de deslaves e inundaciones
La persistencia de las lluvias en el interior del país activa los protocolos de supervisión en los municipios que históricamente registran problemas de saturación de suelos. Las autoridades de protección civil enfatizaron la importancia de que la ciudadanía limpie los canales de desagüe y colabore con las cuadrillas municipales para evitar el colapso de los sistemas de alcantarillado sanitario. El monitoreo de la onda tropical continuará de forma permanente por parte de los entes científicos, emitiendo boletines informativos actualizados para coordinar de manera oportuna las evacuaciones preventivas en caso de que los acumulados de agua superen los rangos de seguridad establecidos para las cuencas hidrográficas nacionales.



