
Tegucigalpa, Honduras – El Ministerio Público (MP) ejecutó la captura de Dilcia María Gutiérrez, Miriam Yolanis Cabieles Murillo y Saida Celenia Cabieles Murillo, señaladas de estar vinculadas al saqueo de las finanzas del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
Las detenciones se realizaron en el marco de una investigación que revela el desvío de recursos públicos que debían ser destinados a la atención médica de los derechohabientes, pero que fueron utilizados para pagar una planilla fantasma, profundizando la crisis de una institución golpeada históricamente por escándalos de corrupción.
Planillas fantasma y falsos médicos
De acuerdo con las investigaciones fiscales, el esquema fraudulento consistía en el ingreso irregular de personas al sistema de pagos del IHSS, simulando la contratación de profesionales de la salud que nunca prestaron servicios reales a la institución.
En este caso, los fondos fueron utilizados para cancelar salarios a individuos que se hicieron pasar por médicos, cuando en realidad eran amas de casa y jornaleros, quienes retiraban el dinero tras recibir los depósitos en cuentas bancarias abiertas de forma irregular.
Antecedentes del caso y perjuicio millonario
El MP recordó que en febrero de 2025 se presentó un requerimiento fiscal por delitos de fraude, falsificación de documentos públicos y falsificación de sellos, en contra de Suyapa Isabel Carranza Rodríguez y Eliana Yessenia Bonilla López, exempleadas del Departamento de Compensación Salarial del IHSS, así como contra otras 20 personas involucradas en la estructura criminal.
Según el expediente, el fraude ocasionó un perjuicio económico de 1,827,374.02 lempiras al Seguro Social, afectando directamente los recursos destinados a la atención de miles de afiliados.
Así operaba la red de corrupción
Las pesquisas señalan que en marzo de 2024, las exempleadas del área de Compensación Salarial ingresaron al sistema una planilla ficticia integrada por 20 personas, cada una con un salario mensual de 35,000 lempiras.
Para consumar el delito, los implicados falsificaron la firma y el sello de la subjefa de Personal, con lo que lograron abrir cuentas bancarias y autorizar los pagos.
Una vez acreditados los fondos, los supuestos médicos acudían a distintas agencias bancarias para retirar el dinero.



