
Comayagua — El presidente Nasry Asfura ha iniciado una gira estratégica hacia Florida con la expectativa de consolidar acuerdos que impacten directamente en la estabilidad económica de Honduras. Al reunirse con el mandatario estadounidense Donald Trump, la administración hondureña busca resultados tangibles en tres frentes críticos: comercio, migración y empleo.
Logros proyectados en la agenda internacional
La visita a Mar-a-Lago está diseñada para alcanzar metas específicas que fortalezcan la posición de Honduras frente a su principal socio comercial:
- Alivio arancelario: El objetivo es lograr acuerdos similares a los de los países vecinos para evitar el impacto del arancel del 10% en productos generales y del 25% en la industria de arneses.
- Blindaje a las remesas: Se busca garantizar la estabilidad de los más de 2 millones de hondureños en el exterior, cuyos envíos de dinero representan el 27% del PIB nacional.
- Crecimiento del empleo: Al facilitar la llegada de capitales estadounidenses y expandir proyectos como el del muelle de graneles, el Gobierno espera generar nuevas fuentes de trabajo y “esperanza” para la población.
Resultados esperados en política interna
Paralelamente a su agenda externa, el presidente destacó los avances que permitirán mejorar la calidad de vida en el corto plazo:
- Modernización municipal: Con la adquisición de maquinaria para las 298 alcaldías, se espera ejecutar un plan de mantenimiento vial sin precedentes antes de Semana Santa.
- Agilidad en salud: La consolidación del fideicomiso de emergencia permitirá una respuesta hospitalaria más rápida y efectiva para salvar vidas.
Con esta misión diplomática de alto nivel, el presidente Asfura apuesta por una política de resultados inmediatos que equilibre la estabilidad macroeconómica con el bienestar de las familias hondureñas.



