
Estados Unidos – El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, confirmó este sábado que el presidente venezolano Nicolás Maduro fue arrestado por personal estadounidense y que enfrentará cargos penales en tribunales de Estados Unidos, en un giro sin precedentes dentro de la crisis política y diplomática que rodea al país sudamericano.
La información fue revelada por el senador republicano Mike Lee, quien sostuvo una conversación directa con Rubio tras la operación militar ejecutada por Washington.
Según detalló el legislador en su cuenta oficial de X, el jefe de la diplomacia estadounidense le confirmó que la acción tuvo como objetivo ejecutar una orden de arresto y proteger a los agentes involucrados.
De acuerdo con Lee, Rubio fue enfático en señalar que no se anticipan nuevas operaciones militares en Venezuela, ahora que Maduro se encuentra bajo custodia de las autoridades estadounidenses.
“Las acciones que vimos esta noche fueron para proteger y defender a quienes ejecutaban la orden de arresto”, explicó el senador.
Trump confirma la captura y traslado de Maduro
Horas antes, el presidente estadounidense Donald Trump había confirmado públicamente que Estados Unidos ejecutó “con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela”, operación que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, quienes fueron sacados del país por vía aérea.
A través de un mensaje en la red social Truth Social, Trump aseguró que la operación se realizó en coordinación con fuerzas del orden de Estados Unidos, y anunció que ofrecerá mayores detalles en una conferencia de prensa desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida.
Debate constitucional y alcance de la operación
El senador Mike Lee defendió la legalidad del procedimiento, argumentando que el accionar del Ejecutivo se enmarca dentro de la autoridad constitucional del presidente para proteger a personal estadounidense ante amenazas inminentes, aunque recordó que la declaración formal de guerra corresponde al Congreso.
La confirmación del arresto de Maduro marca un punto de inflexión en la política exterior de Washington hacia Venezuela, mientras la comunidad internacional permanece atenta a las repercusiones políticas, jurídicas y diplomáticas que se deriven del traslado del líder venezolano a territorio estadounidense.



