
El Congreso Nacional aprobó la Ley de Justicia Energética con 78 votos a favor, una reforma que introduce cambios en el funcionamiento del subsector eléctrico y modifica varias disposiciones relacionadas con la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
La aprobación ocurrió al filo de las 11:20 de la noche del lunes 31 de agosto, después de una extensa jornada legislativa.
De acuerdo con lo informado por el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, el proyecto obtuvo el respaldo de los 49 diputados de la bancada del Partido Nacional y de otros 29 parlamentarios de las bancadas de oposición.
La normativa modifica varios artículos de la Ley General de la Industria Eléctrica y establece nuevas disposiciones sobre la tarifa, la estructura de la ENEE, la compra de energía, las deudas de determinados usuarios y municipalidades, la generación solar y las medidas para combatir el hurto de electricidad.
Tarifa eléctrica quedará congelada temporalmente
Uno de los cambios que tendrá un efecto directo para los usuarios está relacionado con el precio de la energía eléctrica.
La ley establece que la tarifa aplicada en el último recibo generado antes de la entrada en vigencia de la normativa no podrá incrementarse durante seis meses.
Este período podrá ser prorrogado por otros seis meses mediante decisión del Poder Ejecutivo, de acuerdo con lo establecido en el texto aprobado.
La medida busca establecer un período de estabilidad para los consumidores mientras se implementan las demás disposiciones contempladas en la reforma al subsector eléctrico.
ENEE será reorganizada, pero continuará siendo pública
Uno de los principales cambios estructurales será la reorganización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica.
La reforma plantea separar las actividades de generación, transmisión y distribución mediante sociedades destinadas específicamente a cada una de estas áreas.
Aunque las nuevas empresas funcionarán como sociedades anónimas unipersonales, la totalidad de sus acciones continuará en manos del Estado hondureño a través de la denominada ENEE Matriz.
La normativa establece que no podrán incorporarse otros accionistas ni adjudicarse acciones a terceros.
De esta manera, la ENEE conservará su carácter público como empresa estatal y organismo autónomo encargado de prestar el servicio público de energía eléctrica.
Los activos de la ENEE seguirán bajo propiedad estatal
La reforma también establece disposiciones específicas sobre los bienes y activos de la estatal eléctrica.
Los activos relacionados con la generación, transmisión y distribución permanecerán bajo la titularidad de la ENEE Matriz y podrán ser asignados a las nuevas subsidiarias para su administración, operación y mantenimiento.
Sin embargo, esa asignación no significará una transferencia de propiedad.
El texto aprobado establece además que los bienes y activos considerados estratégicos tendrán carácter intransferible e inalienable.
La ENEE Matriz tampoco podrá vender, transferir, donar, gravar o traspasar las acciones de las subsidiarias sin autorización del Congreso Nacional.
Asimismo, la participación estatal no podrá reducirse por debajo del 100 %.
Condonarán deudas a hogares de bajo consumo
Otro de los beneficios contemplados en la nueva legislación está dirigido a determinados usuarios residenciales de bajos recursos que mantienen deudas acumuladas por consumo de energía eléctrica.
El texto aprobado establece como requisito haber registrado un consumo promedio mensual de hasta 250 kilovatios-hora (kWh) y mantener una deuda al momento en que la ley entre en vigencia.
La condonación podrá incluir el saldo pendiente, recargos, intereses, multas y otros cargos relacionados con la deuda.
Sin embargo, el beneficio no será automático.
Los usuarios interesados deberán solicitarlo ante la ENEE y estarán sujetos a una revisión de su historial de consumo, así como a una inspección del medidor y de las condiciones del inmueble.
Además, la condonación será aplicable una sola vez y para un único servicio residencial.
El límite establecido en el documento final es de 250 kWh de consumo promedio mensual, aunque durante la discusión legislativa se había mencionado inicialmente un límite de 200 kWh.
Municipalidades C y D recibirán condonación
La legislación también contempla un beneficio para determinadas corporaciones municipales.
Las municipalidades clasificadas en las categorías C y D podrán recibir la condonación de los saldos pendientes derivados del consumo de energía eléctrica acumulado hasta la entrada en vigencia de la ley.
El beneficio también incluirá recargos, intereses y multas asociadas a esas obligaciones.
A partir del mes siguiente, los nuevos consumos de estas municipalidades deberán ser cancelados mediante débito automático de las transferencias que reciben del Estado.
Para las corporaciones municipales clasificadas en las categorías A y B, la reforma contempla un mecanismo diferente.
Estas podrán conciliar y negociar sus obligaciones pendientes con la ENEE y establecer planes de pago para cumplir con sus compromisos.
Nuevas compras de energía deberán realizarse mediante licitación
La Ley de Justicia Energética también modifica las reglas para la contratación de energía.
La ENEE y las empresas distribuidoras deberán adquirir potencia firme y energía mediante procesos de licitación pública, de acuerdo con las nuevas disposiciones.
La normativa prohíbe las contrataciones directas o negociaciones directas que tengan como finalidad evitar los procesos de licitación establecidos por la ley.
No obstante, se contemplan excepciones cuando estas estén expresamente previstas en la legislación.
Además, el nuevo marco permite recurrir a subastas inversas cuando este mecanismo resulte conveniente para el sistema eléctrico.
Con esta disposición se busca establecer procesos de compra bajo criterios de competencia y transparencia.
Reforma también contempla combate al hurto de energía
La nueva legislación incluye medidas dirigidas a enfrentar uno de los problemas que afectan las finanzas y el funcionamiento del sistema eléctrico: las pérdidas de energía.
El marco aprobado contempla acciones para combatir el hurto de electricidad, además de mecanismos orientados a mejorar la medición del consumo.
La reforma también plantea la incorporación de nuevas tecnologías y medidas para modernizar el sistema eléctrico nacional.
Estos cambios forman parte de una reorganización más amplia que pretende modificar la manera en que operan las diferentes áreas del subsector eléctrico.
¿Qué busca la Ley de Justicia Energética?
En términos generales, la nueva legislación establece cambios tanto para los usuarios como para la estructura de la ENEE.
Por un lado, incorpora medidas como el congelamiento temporal de la tarifa y la posibilidad de condonar determinadas deudas de hogares de bajo consumo y municipalidades.
Por otro, plantea una transformación de la ENEE mediante la separación de sus áreas de generación, transmisión y distribución, aunque mantiene el 100 % de la propiedad estatal.
También establece nuevas reglas para la compra de energía y fortalece los mecanismos de licitación, al tiempo que incorpora disposiciones relacionadas con la reducción de pérdidas y el combate al hurto de electricidad.



