
Tegucigalpa. – La comisión tripartita, conformada por el Gobierno, el sector privado y las centrales obreras, se prepara para definir el ajuste al salario mínimo que regirá este 2026. Tras el reciente informe del Banco Central de Honduras (BCH), que situó la inflación del año pasado en un 4.98%, proyecciones técnicas sugieren que el incremento mensual será superior a los 696.46 lempiras, buscando proteger el poder adquisitivo de los trabajadores frente al costo de vida.
La negociación no solo se basará en la inflación, sino también en variables como el costo de la canasta básica, que a mediados de 2025 rozaba los 12,923 lempiras. Los expertos analizan el impacto del ajuste especialmente en las pequeñas y medianas empresas, cuidando que el incremento permita cubrir el 100% de las necesidades alimentarias de las familias hondureñas, un indicador que cerró el año pasado con una cobertura cercana al 92%.
Aunque la mesa de diálogo aún debe formalizar el acuerdo, la ley establece que el nuevo salario debe aplicarse desde el 1 de enero. En caso de que el consenso se demore unos días más, el ajuste se pagará de forma retroactiva, garantizando que los trabajadores reciban el beneficio correspondiente al inicio del año. En el último lustro, el salario promedio en el país ha logrado una recuperación significativa, pasando de 10,022 a casi 14,000 lempiras.



