
Tegucigalpa. – El Estadio Nacional Chelato Uclés se viste de gala este miércoles a las 7:00 p. m. para el choque definitivo entre Olimpia y Marathón. Tras un vibrante 2-2 en el partido de ida, la serie llega totalmente abierta a la capital. Sin el valor agregado de los goles de visita, ambos equipos están obligados a ganar en los 90 minutos; de lo contrario, el título se definirá en tiempos extras o lanzamientos desde el punto penal, en la que será la decimotercera final histórica entre ambos colosos.
Para el Marathón, esta final trasciende lo deportivo. El club sampedrano llega impulsado por una carga emocional profunda tras la muerte de su presidente, Orinson Amaya, el pasado diciembre. El plantel verdolaga ha manifestado que buscan levantar la copa en honor al legado de Amaya en el año del centenario del club. Por su parte, el técnico de los albos, Eduardo Espinel, ha optado por el hermetismo y la concentración absoluta, evitando polémicas para enfocar toda la energía de sus jugadores en asegurar un nuevo trofeo para las vitrinas del León.
El ambiente en Tegucigalpa es de máxima tensión y expectativa. Mientras los “Leones” apuestan a su dominio histórico en finales, el “Monstruo Verde” confía en la mística y el fútbol mostrado por figuras como Nicolás Messiniti para dar el zarpazo final. Con un estadio a reventar y la gloria nacional en juego, Honduras se paraliza para conocer quién será el nuevo rey de la Liga Nacional.



