
Tegucigalpa.- La Ley de Alivio Financiero al Productor del Agro, orientada a la refinanciación y readecuación de deudas para sectores como el arrocero, salinero, camaronero y agropecuario en general, se encuentra oficialmente en vigencia tras su publicación en el Diario Oficial La Gaceta número 37.210.
Esta normativa, propuesta por el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, y aprobada el pasado 17 de junio, surge como respuesta directa a los severos desafíos provocados por el cambio climático, el incremento en los costos de producción, el encarecimiento de los combustibles y las limitaciones históricas para acceder a financiamiento oportuno.

El decreto faculta al Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa) y al Servicio Nacional de Emprendimiento y de Pequeños Negocios (Senprende) para implementar programas extraordinarios dirigidos a obligaciones crediticias en mora o vencidas, permitiendo a los productores cumplir con sus compromisos financieros bajo condiciones sumamente favorables.
Entre las disposiciones financieras principales, la ley establece una tasa de interés máxima del 2% anual, un plazo de hasta 15 años el cual puede reducirse a solicitud del prestatario y un período de gracia máximo de un año, requiriendo previamente la cancelación de los intereses regulares calculados a 90 días conforme al crédito original.

Asimismo, la legislación contempla un esquema de subsidios estatales del 80% en la prima del seguro agropecuario a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), siendo requisito obligatorio para nuevos créditos cubrir el 100% del área financiada sin sistema de riego, además de facilitar la recuperación de terrenos rematados a productores activos.



