
Yulan Adonay Archaga Carías, alias “El Porky” sigue siendo uno de los más buscados por el gobierno de EEUU.
Tegucigalpa. La Embajada de Estados Unidos en Guatemala reafirmó su compromiso de trabajar junto a las fuerzas de seguridad guatemaltecas en la lucha contra el crimen organizado transnacional y el terrorismo. Señaló que esta cooperación busca fortalecer la seguridad en la región y proteger a Estados Unidos.
Las autoridades indicaron que el objetivo es localizar y capturar a fugitivos de alto perfil que representan una amenaza para la seguridad regional. La colaboración incluye el intercambio de información y acciones coordinadas entre ambos países.
Uno de los principales objetivos es Yulan Adonay Archaga Carías, alias “El Porky”, de nacionalidad hondureña. Es señalado como uno de los líderes más importantes de la Mara Salvatrucha, conocida como Mara Salvatrucha, en Honduras.
Archaga Carías figura en la lista de los 10 Más Buscados del Federal Bureau of Investigation (FBI). También aparece en los listados de la Drug Enforcement Administration (DEA) y de Homeland Security Investigations (HSI). El Departamento de Estado ofrece una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que lleve a su captura o condena.
El prófugo escapó en febrero de 2020 durante un ataque armado en los juzgados de El Progreso, en el departamento de Yoro, Honduras. Un comando fuertemente armado irrumpió en el lugar cuando era trasladado a una audiencia. El hecho dejó varios agentes muertos y heridos, lo que facilitó su fuga.
Desde entonces permanece prófugo y es acusado de varios delitos graves. Entre ellos figuran conspiración para delinquir bajo la ley RICO, narcotráfico, posesión y conspiración para poseer armas de fuego, tráfico de armas, lavado de activos y ordenamiento de asesinatos.
Estados Unidos considera a la MS-13 como una Organización Terrorista Extranjera. A Archaga Carías se le atribuye el control de operaciones que incluyen el envío de cocaína hacia Estados Unidos, el suministro de armas y dinero a células de la pandilla y la ejecución de actos violentos contra rivales y miembros disidentes.
Las autoridades reiteran que la recompensa de hasta 5 millones de dólares sigue vigente y puede reclamarse por información verificable que conduzca a su captura. Las pistas pueden enviarse de manera anónima a través de los canales oficiales del FBI.




