
Tegucigalpa. – Lo que comenzó como un cambio de partido para el diputado Jorge Cálix se ha convertido en un polémico “juego legal” que, según expertos, ignora lo que el pueblo decidió en las urnas.
Analistas advierten que Cálix se mantiene en el Congreso Nacional aprovechando vacíos en la ley y acuerdos bajo la mesa (componendas), logrando quedarse en su puesto a pesar de haber abandonado el partido (Libre) por el cual fue electo originalmente.
Los puntos clave del conflicto:
• Votos vs. Acuerdos: Se critica que los pactos entre los líderes de los partidos están pesando más que el mandato que los ciudadanos dieron en las elecciones pasadas.
• El “Limbo” en el Partido Liberal: Aunque Cálix ya actúa y vota como parte del Partido Liberal, su inscripción oficial aún enfrenta problemas legales.
• Reglas ignoradas: Sectores de la sociedad civil denuncian que se están pasando por alto requisitos básicos, como el tiempo de militancia y los plazos de inscripción, permitiendo que siga legislando sin una base legal clara.
Un sistema debilitado
Para muchos observadores, este caso es el ejemplo más claro de cómo la estrategia política se impone sobre la ley. Mientras las autoridades no toman una decisión final, el mensaje para los hondureños es de incertidumbre: parece que las reglas se aplican según la conveniencia de los políticos y no según lo que dicta la Constitución.



