
Tegucigalpa, Honduras – El cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga lanzó un contundente mensaje este jueves 1 de enero de 2026 al advertir que Honduras no debe convertirse en un narcoestado, al tiempo que llamó a iniciar el nuevo año con esperanza, bienestar y compromiso con el bien común.
Durante la homilía del Solemnidad de Santa María Madre de Dios, oficiada en la Basílica de Suyapa, en Tegucigalpa, el líder de la Iglesia católica hizo una profunda reflexión sobre la situación del país tras las elecciones generales del pasado 30 de noviembre, que dieron paso a nuevas autoridades.
Rodríguez Maradiaga reconoció que Honduras entra en una nueva etapa política, pero subrayó que quienes asumirán el poder deben tener claro el rumbo que tomarán.
“Si no hacen el bien, el pueblo los va a rechazar. Ahora tienen la oportunidad de hacer algo grande por Honduras”, expresó.
Llamado a una transición sin violencia
El cardenal exhortó de manera directa al actual gobierno a realizar una transición en paz, con serenidad y sin violencia, enfatizando que el poder debe entregarse con dignidad.
“Que se vayan con la frente en alto”, dijo, al insistir en que la confrontación y la represión nunca serán el camino para resolver los conflictos del país.
En su mensaje, también hizo un llamado a vencer los males que históricamente han golpeado a Honduras, como la violencia y la corrupción, recordando los Diez Mandamientos como principios básicos que deben guiar la vida pública.
“Hay un mandamiento que dice ‘no matarás’, pero también hay otro que dice ‘no robarás’. Grandes males vienen cuando quienes están en la cosa pública utilizan los recursos no para hacer el bien, sino para el enriquecimiento ilícito”, remarcó.
Advertencia contra el narcotráfico
Rodríguez Maradiaga fue enfático al señalar que el narcotráfico representa uno de los mayores peligros para el país.
“Todo lo relacionado con la droga es un crimen horrible, porque daña y mata a tantísimas personas. Honduras no puede ser un narcoestado”, afirmó.
El religioso también cuestionó ideologías políticas que, a su criterio, han fracasado en varios países de América Latina, señalando que los pueblos han reaccionado ante modelos que no dieron resultados.
Citó los cambios políticos registrados en naciones como Argentina, Chile, Bolivia y Ecuador, y expresó su esperanza de que Centroamérica pueda construir un mejor futuro.
Finalmente, el cardenal invitó a los hondureños a aprovechar los 365 días del nuevo año como una oportunidad para hacer el bien.
“El año nuevo es un año de esperanza. Honduras tiene futuro y todos deseamos algo mejor para el país”, concluyó.



