
Tegucigalpa- La disputa legal entre los altos mandos del Consejo Nacional Electoral (CNE) llega a un punto crítico. Marlon Ochoa, quien se encuentra fuera del país tras declararse perseguido y temer por su vida, tendrá que retornar a suelo hondureño para asistir a una audiencia de conciliación obligatoria con su colega, la consejera Cossette López.
El origen del conflicto
La acción judicial fue impulsada por López, quien presentó una querella formal contra Ochoa por la presunta comisión de tres delitos de calumnias hechas con publicidad. La denuncia surge tras una serie de declaraciones públicas emitidas por Ochoa que, según la parte acusadora, lesionan el honor y la imagen de la consejera presidenta.

Del exilio al banquillo
Actualmente, Marlon Ochoa se encuentra en El Salvador, país al que se desplazó recientemente asegurando que su integridad física corría peligro en Honduras. No obstante, el proceso judicial sigue su curso y la ley exige su presencia física para intentar una conciliación antes de elevar el caso a un juicio oral y público.

Puntos clave del caso:
- La Denuncia: Tres delitos de calumnias agravadas por la publicidad.
- La Situación: Ochoa sostiene que su salida fue un “autoexilio” por amenazas.
- El Objetivo: La audiencia busca que ambas partes lleguen a un acuerdo reparatorio que evite la continuación del proceso penal.
Tensión en el ente electoral
Este enfrentamiento legal ocurre en un momento sensible para el país, mientras el CNE se prepara para los próximos procesos democráticos. La expectativa nacional se centra ahora en la fecha de retorno de Ochoa y si, finalmente, se logrará un acuerdo o si la batalla legal escalará a las siguientes instancias judiciales.



