
Catacamas.- Mientras diversas regiones del país enfrentan pérdidas críticas en sus cultivos debido a las intensas lluvias e inundaciones, el panorama en algunas zonas altas del departamento de Olancho se vislumbra con mayor optimismo. Productores locales en el sector de Catacamas reportan que las condiciones climáticas han favorecido el desarrollo de sus siembras, especialmente en las zonas de ladera donde el frijol ha logrado resistir, y en los valles, donde el maíz muestra un desarrollo prometedor tras las recientes precipitaciones.
El productor Edgar Madariaga destacó que, a pesar de los pronósticos climáticos adversos que afectaron inicialmente la región, la zona ha logrado mantenerse estable, permitiendo que la producción se encamine hacia una cosecha exitosa en las próximas semanas. Según los cálculos de los agricultores, la nueva cosecha de frijol comenzará a salir al mercado nacional dentro de un período de cuatro a seis semanas, generando expectativas positivas tanto para el abastecimiento interno como para la estabilidad económica de las familias productoras.

Demandas del sector para la comercialización
Para asegurar que esta producción impacte positivamente en el desarrollo local y nacional, los agricultores olanchanos han planteado una serie de necesidades prioritarias dirigidas a las autoridades gubernamentales y al mercado consumidor:
- Regulación de mercado: Los productores instan a que, previo al ingreso de su cosecha, se agote el frijol importado acumulado en los mercados, con el fin de evitar una sobreoferta que desplome los precios y afecte directamente la rentabilidad del agricultor nacional.
- Precios de garantía: Se ha solicitado establecer precios justos que permitan estimular la producción, sugiriendo una base de 2,000 lempiras por quintal de frijol y 800 lempiras por el quintal de maíz.
- Apoyo a la producción: Además de la fijación de precios, los agricultores insisten en la importancia de recibir subsidios o facilidades en la compra de fertilizantes e insumos, elementos clave para mantener la competitividad de sus cultivos frente a los costos actuales.

Finalmente, los productores hicieron un llamado a la población hondureña a priorizar el consumo de lo nuestro. Al elegir productos cultivados localmente, los consumidores no solo garantizan frescura y calidad, sino que contribuyen directamente a la reactivación económica del campo y al sostenimiento de las familias que, como en Olancho, trabajan incansablemente para asegurar el abastecimiento alimentario del país.



