
Gracias a Dios, Honduras. Las intensas lluvias registradas durante los últimos días, asociadas al ingreso de ondas tropicales sobre el territorio nacional, han provocado severas inundaciones en el municipio de Wampusirpi, departamento de Gracias a Dios, donde decenas de comunidades ubicadas a la ribera del río Patuca permanecen afectadas por el desbordamiento del afluente.
Las autoridades de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) informaron la noche del domingo que las crecidas han dejado importantes daños en cultivos, comunidades parcialmente incomunicadas y una creciente preocupación por el impacto que tendrá la pérdida de la producción agrícola en la seguridad alimentaria de la población.

Las lluvias elevaron rápidamente el caudal del río Patuca
El subcomisionado departamental de Copeco, Ezequiel Cruz, explicó que el incremento del nivel del río comenzó el viernes alrededor de las 3:00 de la tarde, cuando las precipitaciones provocaron un rápido aumento del caudal.
Según detalló, la crecida se mantuvo durante todo el sábado y gran parte del domingo, hasta que el nivel del agua empezó a descender levemente cerca de las 4:00 de la tarde. Sin embargo, para ese momento las inundaciones ya habían causado daños en numerosas comunidades asentadas a lo largo del río.
Las autoridades continúan monitoreando la evolución de las condiciones climáticas para determinar si existe riesgo de nuevas crecidas durante los próximos días.
Comunidades permanecen afectadas por el desbordamiento
Debido a que gran parte de las aldeas y caseríos del municipio de Wampusirpi se encuentran próximos al río Patuca, el impacto de las inundaciones ha sido generalizado.
El desbordamiento dejó sectores con dificultades de acceso y afectó caminos utilizados por los habitantes para movilizarse entre las comunidades.

Copeco señaló que muchas familias fueron sorprendidas por la magnitud de la crecida, ya que semanas atrás los pronósticos advertían sobre una posible sequía prolongada y no sobre lluvias de esta intensidad.
“Nuestra gente no estaba preparada; veníamos de una sequía pronosticada y de un momento a otro amanecimos con el río desbordado”, manifestó el funcionario durante el informe brindado a medios de comunicación.
Cultivos destruidos amenazan el sustento de cientos de familias
Uno de los mayores daños ocasionados por las inundaciones corresponde al sector agrícola.
Las autoridades indicaron que numerosas parcelas sembradas quedaron bajo el agua, provocando pérdidas en cultivos que representan el principal medio de subsistencia para las familias de la zona.
Aunque hasta el momento no se reportan personas fallecidas ni desaparecidas, Copeco advirtió que la destrucción de las cosechas podría generar problemas de abastecimiento de alimentos en las próximas semanas si no se implementan medidas de apoyo oportunas.
El municipio depende en gran medida de la producción agrícola para garantizar el consumo local, por lo que la pérdida de los cultivos representa una preocupación inmediata para las comunidades afectadas.
Analizan declarar estado de emergencia
Ante la magnitud de los daños, las autoridades mantienen bajo evaluación la posibilidad de declarar un estado de emergencia en el departamento de Gracias a Dios.
Mientras tanto, equipos técnicos de Copeco continúan realizando inspecciones para cuantificar las pérdidas y establecer las necesidades más urgentes de la población.
La información recopilada servirá para definir las acciones que deberán implementarse en coordinación con otras instituciones del Estado.



