
Los equipos de rescate mantienen este miércoles una intensa operación de búsqueda para localizar a dos personas desaparecidas tras el derrumbe e incendio ocurrido en unas bodegas ubicadas en el Anillo Periférico, a la altura de la entrada a la colonia Loarque, en Tegucigalpa.
La emergencia ha movilizado a decenas de rescatistas, bomberos y personal especializado que trabajan contra el tiempo en medio de condiciones de alto riesgo, marcadas por la inestabilidad del terreno y focos de incendio que continúan activos bajo los escombros.
Las autoridades aseguran que las labores no se detendrán hasta descartar la presencia de víctimas o lograr la localización de las personas reportadas como desaparecidas.
Identifican a las personas desaparecidas
El comandante del Cuerpo de Bomberos, Marco Antonio Artica, confirmó que las personas que continúan desaparecidas fueron identificadas como Félix Núñez y Karen Godoy.
Los nombres fueron proporcionados por familiares y compañeros de trabajo que se encontraban en la zona al momento de la tragedia.
Desde que ocurrió el derrumbe, familiares permanecen a la espera de noticias sobre el avance de las labores de búsqueda, mientras los equipos de emergencia trabajan en condiciones complejas para acceder al área donde se presume podrían encontrarse las víctimas.
Rescatistas avanzan entre los escombros
Artica explicó que los equipos han logrado avanzar entre 10 y 12 metros dentro de la estructura colapsada, acercándose gradualmente al punto donde se presume podrían estar atrapadas las dos personas.
Sin embargo, indicó que todavía restan entre tres y cinco metros para llegar al área considerada como prioritaria dentro de la operación.
“Estamos trabajando con mucha precaución porque hemos retirado una gran cantidad de material desprendido desde la parte alta del cerro, lo que ha dejado el terreno más inestable y con riesgo de nuevos derrumbes”, señaló.
Incendio continúa activo bajo los restos de la estructura
Uno de los principales desafíos para los rescatistas es la presencia de focos de incendio que permanecen activos debajo de los escombros.
De acuerdo con las autoridades, el fuego sigue siendo alimentado por baterías de litio que se encontraban almacenadas en una de las bodegas afectadas.
Estas baterías generan temperaturas extremadamente elevadas y representan un peligro constante para quienes participan en las labores de rescate.
Los bomberos han tenido que aplicar agentes especiales para controlar el calor y reducir los riesgos antes de continuar removiendo material.
Riesgo de nuevos derrumbes complica operación
El comandante Artica explicó que las condiciones del terreno obligan a realizar trabajos permanentes de apuntalamiento para evitar colapsos adicionales.
La remoción de toneladas de tierra y escombros ha modificado la estabilidad de la zona, por lo que cada movimiento debe ejecutarse bajo estrictos protocolos de seguridad.
“Tenemos que realizar apuntalamientos constantes para evitar poner en peligro la vida de los rescatistas. Es un trabajo que requiere mucho profesionalismo para proteger tanto a nuestro personal como al de las demás instituciones que participan en la emergencia”, expresó.
Operación involucra personal de varias localidades
Para fortalecer las labores de búsqueda, el Cuerpo de Bomberos ha desplazado equipos especializados desde diferentes sectores del país.
En la zona trabajan rescatistas de Tegucigalpa, Valle de Ángeles y otras localidades cercanas, quienes se han integrado a las operaciones de remoción de escombros y búsqueda técnica.
Las autoridades señalaron que el esfuerzo se mantiene de forma ininterrumpida y que todos los recursos disponibles continúan concentrados en la emergencia.
Carrera contrarreloj en Loarque
Mientras avanzan las horas, los equipos de rescate enfrentan una carrera contrarreloj marcada por el riesgo de nuevos deslizamientos, las altas temperaturas generadas por el incendio y la complejidad de la estructura colapsada.
Pese a estos obstáculos, los bomberos reiteraron que mantendrán la búsqueda hasta agotar todas las posibilidades para encontrar a Félix Núñez y Karen Godoy.
La emergencia ocurrida en Loarque mantiene en vilo a familiares, compañeros de trabajo y a la población capitalina, que sigue de cerca una operación considerada una de las más complejas registradas en los últimos años en Tegucigalpa.



