
El Gobierno de Honduras anunció este domingo la firma de un acuerdo con las principales empresas cementeras del país para mantener congelado el precio del cemento durante un período inicial de seis meses.
La medida fue oficializada mediante un Acta de Compromiso suscrita entre el Estado hondureño y las compañías CENOSA, ARGOS y DURACEM, con el objetivo de brindar estabilidad al mercado y proteger a los consumidores.

Acuerdo busca evitar incrementos en el mercado
Según el comunicado oficial, el acuerdo fue impulsado por el presidente Nasry Asfura y coordinado a través de la Secretaría de Desarrollo Económico (SDE).
Las autoridades detallaron que el congelamiento del precio busca garantizar el abastecimiento nacional y evitar especulaciones o incrementos que afecten a sectores como la construcción y a miles de familias hondureñas.
El proceso fue liderado por el ministro de Desarrollo Económico, Eddy Ordóñez, y el viceministro Fernando Fortín.

Gobierno aclara polémica sobre reglamento técnico
El Gobierno también aprovechó para aclarar versiones relacionadas con el Reglamento Técnico Hondureño para Cemento Hidráulico.
De acuerdo con las autoridades, la normativa está alineada con estándares internacionales ASTM (American Society for Testing and Materials) y no representa restricciones para la libre competencia.
“El reglamento no prohíbe importaciones, no cierra el mercado y no limita la competencia”, señala el pronunciamiento oficial.
Empresas podrán seguir importando cemento
El Ejecutivo explicó que cualquier empresa podrá continuar importando cemento siempre que cumpla con los requisitos técnicos establecidos en la legislación vigente.
Asimismo, indicó que la normativa aplica tanto para productores nacionales como para importadores, sin importar el país de origen.
Entre las disposiciones incluidas figuran controles de calidad, etiquetado técnico, trazabilidad, registro y verificación del producto.

Desmienten aumento automático en precios
Las autoridades desmintieron además las versiones que apuntaban a un posible aumento automático en el precio del cemento o un eventual desabastecimiento en el mercado nacional.
“El reglamento establece controles técnicos, no controles de precios”, enfatizó el Gobierno en el comunicado.
Con este acuerdo, el Ejecutivo busca transmitir tranquilidad a consumidores, constructoras y comerciantes en medio de las discusiones generadas en torno al mercado cementero en Honduras.



