
Tegucigalpa.- En una carrera contra el tiempo, el Congreso Nacional de Honduras ha establecido una meta de diez días para discutir y aprobar el Presupuesto General de la República para el ejercicio fiscal 2026. El presidente del Legislativo, Tomás Zambrano, confirmó que tras recibir el proyecto por parte del Ejecutivo, se iniciará un proceso intensivo de socialización con diferentes sectores para asegurar que la normativa sea ratificada antes del cierre del presente mes.
Prioridades y enfoque del nuevo presupuesto
El proyecto, que contempla un incremento significativo respecto al año anterior, busca fortalecer áreas críticas para el desarrollo del país:
- Inversión social: Se priorizarán fondos para salud, educación y programas de seguridad alimentaria en las zonas más vulnerables.
- Infraestructura: El presupuesto incluye partidas destinadas a la finalización de proyectos viales estratégicos y la reconstrucción de centros escolares.
El desafío de la negociación política
A pesar del optimismo del oficialismo, la aprobación del presupuesto requiere de consensos amplios con las bancadas de oposición:
- Consenso necesario: La meta de 10 días obliga a las comisiones de dictamen a trabajar en sesiones extraordinarias para integrar las observaciones de los diferentes partidos.
- Advertencias de la oposición: Diputados del bloque opositor han manifestado que, si bien están dispuestos al diálogo, no aprobarán un “cheque en blanco” que aumente de forma desproporcionada el endeudamiento público.
- Seguridad jurídica: El Ejecutivo sostiene que la aprobación temprana del presupuesto es vital para dar certidumbre a los organismos internacionales de crédito y a la inversión extranjera.
De cumplirse el cronograma establecido, el Presupuesto 2026 se convertiría en uno de los más rápidamente aprobados en la historia reciente de Honduras, en un contexto marcado por la presión de cumplir con las metas de inversión pública antes del inicio del año electoral.



