
Tegucigalpa.- Ante los desafíos impuestos por la crisis climática y los periodos de sequía, la agroindustria de la caña de azúcar en Honduras ha consolidado estrategias avanzadas para garantizar el uso responsable del recurso hídrico. Mediante la implementación de tecnología de punta y estudios científicos, el sector busca no solo optimizar la producción de azúcar, sino también asegurar la preservación del vital líquido para las comunidades y el entorno natural.

Innovación y tecnología de riego
El sector azucarero se ha posicionado como un referente regional en la adopción de sistemas que maximizan cada gota de agua:
- Riego por goteo: Honduras es líder en la aplicación de esta técnica, que suministra agua directamente al área radicular de la planta con una presión mínima. Este método permite un ahorro sustancial en comparación con los sistemas tradicionales de riego superficial por gravedad.
- Monitoreo meteorológico: Los ingenios utilizan estaciones propias para medir la precipitación y la evapotranspiración, lo que permite programar el riego únicamente cuando el cultivo realmente lo necesita, evitando el desperdicio.
- Cosechas de agua: Durante las temporadas de lluvia, la agroindustria recolecta y almacena agua para ser utilizada en los periodos de mayor escasez, creando una red de agricultura sostenible.
Compromiso ambiental y certificaciones
El enfoque en la sostenibilidad ha permitido que el gremio azucarero hondureño alcance hitos importantes a nivel internacional:
- Primer reporte regional: Honduras es el primer país de Centroamérica en contar con una “Memoria de Sostenibilidad” elaborada bajo estándares internacionales (GRI), que documenta sus logros en el cuidado del entorno.
- Guía de sostenibilidad: En alianza con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), el sector desarrolló los “Principios Rectores de Sostenibilidad” basados en el estándar mundial BONSUCRO, promoviendo prácticas que equilibran la productividad con la conservación del agua dulce.
- Reforestación: Complementando el cuidado del agua, los ingenios producen más de 430,000 plantas al año para reforestar alrededor de 12,000 hectáreas de bosques, fundamentales para la recarga de acuíferos.

Con estas iniciativas, la agroindustria azucarera reafirma su compromiso con el desarrollo sostenible de Honduras, integrando la eficiencia operativa con la responsabilidad ambiental para enfrentar los efectos del cambio climático.



