
Tegucigalpa, Honduras – La designada presidencial María Antonieta Mejía reveló una serie de irregularidades cometidas por el gobierno saliente, desde aumentos salariales irregulares hasta contrataciones masivas de cubanos en Salud y Educación, destacando que el único espacio bien acondicionado era el salón de belleza de la expresidenta Xiomara Castro en Casa de Gobierno.
“Encontramos todo vacío a excepción del salón de belleza que tenía la expresidenta Xiomara Castro. Ese sí estaba bien acondicionado, pero lo demás no tenemos absolutamente nada”, declaró Mejía en una entrevista con el periodista Nery Arteaga.
Dobles salarios y asistencias técnicas en Educación
Entre los hallazgos más graves, Mejía señaló que 5 mil docentes pasaron de jornadas normales a “asistencias técnicas”, aumentando sus salarios de 34 mil a 75 mil lempiras de manera irregular.
“Esto deja un mal sabor de boca porque se favorecieron ellos y no así al docente”, explicó la designada presidencial, haciendo referencia a líderes como el actual diputado Edgardo Casaña, quien habría recibido beneficios sin cumplir los procedimientos formales.
Mejía destacó que estas asistencias técnicas estaban contempladas en el presupuesto, pero no siguieron los procesos legales requeridos, lo que podría generar vicios de nulidad.
Contratación de profesionales cubanos y falta de documentación
La funcionaria también denunció la contratación masiva de cubanos en Salud y Educación, cuyos convenios aún se están revisando para determinar su validez y costo-beneficio.
“Se pagaban 6 millones de lempiras mensuales a 59 médicos cubanos a través de Inprema e Injupemp. Estamos revisando los convenios y condiciones de contratación”, explicó Mejía.
Además, subrayó la falta de documentación para pagos de préstamos, proveedores y medicamentos, lo que ha retrasado procesos administrativos y financieros.
Prioridad: transparencia y revisión de privilegios
La designada presidencial recalcó que su objetivo es garantizar transparencia y corregir los abusos de la administración saliente, incluyendo los privilegios otorgados a exfuncionarios y el manejo irregular de asistencias técnicas.
“Después de encontrar las finanzas lastimadas y los abusos de autoridad, estamos trabajando para salvaguardar al ciudadano y al personal que sí cumple con sus funciones”, puntualizó Mejía.
Salón de belleza como símbolo de prioridades cuestionables
El salón de belleza de la presidencia, moderno y bien equipado, se convirtió en un símbolo de los desequilibrios de la administración pasada, contrastando con la falta de soporte y organización en otras áreas críticas del Estado.
“Mientras todo estaba desordenado y sin respaldo, este salón sí estaba impecable. Es un reflejo de las prioridades de aquel gobierno”, concluyó la designada presidencial.



