
Tegucigalpa, Honduras – La diputada y periodista hondureña Saraí Espinal aclaró públicamente que su divorcio no es un hecho reciente, como se ha difundido en redes sociales, sino que ocurrió mucho antes de su candidatura como diputada, registrada en febrero de 2025.
Espinal explicó que la separación fue una decisión tomada de mutuo acuerdo y en buenos términos, desmintiendo versiones que intentaron vincular el fin de su matrimonio con su incursión en la política.
“Yo no iba a hablar de este tema, pero la gente no sabe lo que pasa en la intimidad de un hogar. Nadie se casa para divorciarse, nadie se casa para dañar un hogar”, expresó la comunicadora.

Separación ocurrió antes del inicio oficial de la campaña
La parlamentaria detalló que el proceso de separación con su exesposo, el capitán José Coello, comenzó a finales de febrero de 2025, cuando aún no era oficial su candidatura.
“Ya nos estábamos separando antes de que se confirmara cualquier aspiración política”, afirmó, señalando que el divorcio ha sido un proceso largo y complejo, como ocurre en la mayoría de rupturas familiares.
Espinal reconoció que hubo diversos factores que influyeron en la decisión, dejando claro que no se trató de una determinación impulsiva ni mediática.

Prioridad: el bienestar de su hija
Uno de los puntos más sensibles abordados por la diputada fue el impacto emocional que la separación ha tenido en su hija, con quien aseguró ambos padres mantienen una relación cercana y responsable.
“Yo lo sigo apoyando, y mi hija también lo está llevando de una manera muy bonita. Ella lo visita, se queda con él los fines de semana. Aun así, no es fácil para ella”, relató.
Espinal recomendó que, en casos de separación, los padres consideren apoyo psicológico para los hijos, a fin de ayudarles a procesar el cambio de una manera más sana.
“Ella a veces me pregunta por su papá y lógicamente a mí me duele. También he tenido que hablar en la escuela para que entiendan que ha estado distraída”, compartió.
Filtración en el Registro no refleja la realidad
La diputada también se refirió a los rumores surgidos tras la filtración de información relacionada con su divorcio en el Registro Nacional de las Personas.
Según explicó, esos datos administrativos no reflejan la realidad emocional ni el contexto del proceso que vivió su familia, y recalcó que, aunque la relación de pareja terminó, ambos padres siempre han buscado lo mejor para su hija.
“Distanciarnos como pareja no significa dejar de ser un equipo como padres”, sostuvo.
Un llamado al respeto a la vida privada
Espinal concluyó haciendo un llamado a la empatía y al respeto por la vida privada de las figuras públicas, recordando que detrás de los cargos y la exposición mediática existen historias humanas que merecen comprensión.
“Nadie está exento de pasar por momentos difíciles. Lo importante es cómo se enfrentan y cómo se protege a los hijos”, puntualizó.



