
La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO) confirmó este martes la formación de la primera depresión tropical de la temporada ciclónica 2026 en el océano Pacífico Oriental, fenómeno identificado oficialmente como Depresión Tropical 1E.
De acuerdo con el informe emitido por los organismos de monitoreo meteorológico, el sistema se localiza a más de 2,300 kilómetros de tierra firme, por lo que actualmente no representa peligro para Honduras ni para otros países de Centroamérica.
No obstante, las autoridades mantienen vigilancia permanente sobre la evolución del fenómeno debido a las condiciones favorables que existen en la región para su fortalecimiento.
Sistema podría convertirse en tormenta tropical
Los expertos en meteorología indicaron que la Depresión Tropical 1E podría intensificarse durante las próximas horas y alcanzar la categoría de tormenta tropical este miércoles.
Las condiciones atmosféricas y oceánicas presentes en el Pacífico Oriental favorecen el desarrollo gradual del sistema ciclónico, aunque hasta ahora su trayectoria no representa amenaza para zonas pobladas.
COPECO explicó que los organismos internacionales especializados continúan monitoreando el comportamiento del fenómeno para actualizar los pronósticos conforme avance la temporada ciclónica.
Otra zona bajo vigilancia en el Pacífico
Además de la depresión tropical ya formada, las autoridades meteorológicas también mantienen bajo observación otra área de interés ubicada frente a la costa pacífica centroamericana y el sur de México.
Según las proyecciones, este posible sistema de baja presión presenta una probabilidad de desarrollo ciclónico del cero por ciento en las próximas 48 horas.
Sin embargo, el riesgo aumenta al 50 por ciento dentro de los próximos siete días, por lo que los especialistas no descartan que pueda evolucionar durante el fin de semana.
Temporada ciclónica ya inició
La temporada de huracanes y ciclones tropicales en el Pacífico Oriental inició oficialmente en mayo, mientras que en el Atlántico comenzó el pasado 1 de junio.
Los organismos de monitoreo meteorológico han advertido que, aunque algunos pronósticos apuntan a una actividad ciclónica moderada este año, eso no elimina el riesgo de lluvias intensas, inundaciones y otros fenómenos asociados a sistemas tropicales.
En el caso de Honduras, los efectos indirectos de tormentas cercanas o sistemas de baja presión suelen provocar fuertes precipitaciones, especialmente en regiones vulnerables del país.



