
Tegucigalpa, Honduras – El cardenal Óscar Andrés Rodríguez dedicó su homilía dominical a enviar un mensaje contundente a los hondureños: el país requiere reconciliación, perdón, justicia y un respeto profundo por la vida.
Según el líder religioso, la falta de estos valores se ha convertido en una “plaga espantosa” que amenaza la dignidad humana en Honduras.
La vida, un valor que se debe enseñar desde la familia
“Hay que enseñar a los hijos a respetar la vida; es sagrada y nadie puede quitársela a otro”, aseguró el Cardenal. Señaló que el respeto a la vida debe comenzar en el hogar, y que la educación desde la familia es clave para construir una sociedad más justa.
El mensaje también incluye la advertencia de que las formas de violencia no siempre son físicas. “Hay formas de matar más sutiles: el insulto, la indiferencia, la descalificación; van matando poco a poco a las personas”, afirmó.
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Redes sociales y la violencia silenciosa
El cardenal llamó la atención sobre el uso de redes sociales como espacios que, en muchos casos, fomentan insultos, chismes y difamación, afectando la reputación y la dignidad de las personas. “Eso no es gracia, es asesinar a otros”, manifestó.
Perdón y reconciliación como herramientas de sanación
El mensaje principal del Cardenal fue claro: “La reconciliación y el perdón sanan”. Explicó que perdonar no significa ignorar la injusticia, sino también buscar la reparación. “El ladrón, para obtener el perdón, debe devolver lo robado; si no, está engañando su conciencia”, advirtió.
Rodríguez enfatizó que reconciliarse con los demás es un elemento fundamental de las relaciones humanas y que el odio y la injusticia enferman, mientras que la reconciliación fortalece la amistad y el amor.
Reflexión sobre la familia y los divorcios
Finalmente, el cardenal hizo un llamado a las parejas hondureñas a reflexionar sobre la estabilidad familiar ante el creciente número de divorcios. Señaló que la familia es el núcleo donde se siembra el respeto, el perdón y la paz, valores que son necesarios para un país más justo y reconciliado.



