
El presidente de la República, Nasry Asfura, protagonizó este sábado un momento sin precedentes en la historia deportiva del país al recibir oficialmente el Trofeo de la Copa Mundial de la FIFA durante un acto celebrado en San Pedro Sula, considerada la capital industrial de Honduras.
La visita del máximo símbolo del fútbol mundial forma parte de una gira internacional organizada por Coca-Cola y la FIFA, con el objetivo de acercar el trofeo a distintos países y promover valores como la unión, la paz y el desarrollo social a través del deporte.

Durante el evento oficial, el mandatario tuvo el honor de tocar, cargar y besar el trofeo, acompañado por el exfutbolista francés David Trezeguet, campeón del mundo en 1998 y miembro de la delegación internacional que acompaña la gira.
“No lo recibo a título personal”
En su discurso, el presidente Asfura fue enfático al señalar que el gesto no representaba un reconocimiento individual, sino un homenaje simbólico al pueblo hondureño.
“Hoy lo recibo no a título personal, sino en nombre de todo el pueblo, de los más de 10 millones de hondureños”, expresó el mandatario ante autoridades, invitados especiales y aficionados al fútbol.



Asfura subrayó que la llegada del trofeo mundialista representa una oportunidad para motivar a la niñez y juventud del país a soñar en grande, destacando el deporte como una herramienta clave para la transformación social y la construcción de oportunidades.
Un símbolo que quedará para el país
El presidente también informó que los obsequios entregados durante la visita, entre ellos una réplica en miniatura del trofeo otorgada por la FIFA, permanecerán en Casa Presidencial como patrimonio simbólico del país.
Según explicó, estos elementos no pertenecen a su figura personal, sino que representan un reconocimiento institucional para Honduras y un recuerdo histórico de una visita sin precedentes.



