
Tegucigalpa — Autoridades de la Operadora Portuaria Centroamericana (OPC) destacaron el sólido posicionamiento de Puerto Cortés como un destino emergente y estratégico para la industria de cruceros en la región. Gracias a gestiones con navieras internacionales, el puerto se ha integrado con éxito al circuito turístico del CA-4 y Belice, fortaleciendo la oferta de Honduras ante el mundo.

El éxito de la Ruta Maya
El impulso definitivo ocurrió en 2022 con la llegada del buque World Voyager, de la naviera Nicko Cruises. Desde entonces, la embarcación ha incluido a Puerto Cortés en su itinerario de la “Ruta Maya”, un circuito que conecta los tesoros arqueológicos de México, Guatemala y Honduras.
Este recorrido no solo destaca el legado precolombino de Mesoamérica, sino que también integra escalas en:
- Belice
- Costa Rica
- Panamá
- Colombia

Copán Ruinas: El imán del turismo cultural
El principal atractivo para los cruceristas que desembarcan en la terminal es el sitio arqueológico de Copán, Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1980. Los visitantes viajan al occidente del país para explorar lo que fue, entre los siglos V y IX, la capital de un influyente reino maya del periodo clásico, rodeado de selvas tropicales y monumentos históricos únicos.
Incentivos estratégicos para la industria
Tras el fuerte impacto de la pandemia en el sector, la OPC implementó una medida competitiva para atraer líneas navieras: la exoneración del cobro de tasas por pasajero y tripulante.
- Vigencia: Este compromiso se estableció inicialmente por cuatro años.
- Extensión: Existe la posibilidad de prorrogar este beneficio hasta el año 2030, asegurando que Honduras siga siendo un destino atractivo y económicamente viable para las grandes operadoras turísticas.
Con estas acciones, Puerto Cortés no solo reafirma su capacidad logística como puerto de carga, sino que evoluciona hacia una ventana cultural que impulsa la economía local y proyecta la riqueza histórica de Honduras a nivel global.



