
San Pedro Sula, Cortés — A casi dos meses del crimen que sacudió a San Pedro Sula, la pareja sentimental de la ingeniera civil Lilian Elizabeth Padilla Martínez decidió romper el silencio y hablar públicamente por primera vez, en medio del dolor y la exigencia de justicia por un asesinato que aún deja más preguntas que respuestas.
La mujer, de 31 años, solicitó no revelar su nombre por motivos de seguridad, y manifestó su temor tras la muerte de su pareja, alegando que no recibió protección estatal pese a haberla solicitado oportunamente.
Temor, incertidumbre y búsqueda de respuestas
Según su relato, la pareja teme por su integridad y por la seguridad de su entorno, ya que tras el asesinato de Padilla Martínez se sintió vulnerable al pensar que el ataque podría haber estado dirigido contra ella, puesto que “por lo general yo andaba el carro y no Lilian”, indicó.
Sin embargo, esta posibilidad fue descartada tras revisar las circunstancias del crimen, y la mujer afirmó que ni ella ni la ingeniera tenían conflictos conocidos con terceros que pudieran explicar el ataque.

Detalles del crimen y posibles motivos
La ingeniera Padilla Martínez, de 37 años, fue acribillada alrededor de las 11:40 de la mañana del 20 de diciembre de 2025 en el bulevar Villas Mackay, entre las residenciales Los Cedros y Villa Real, cuando se conducía en su camioneta Toyota Prado última modelo. Sicarios la interceptaron y le dispararon en múltiples ocasiones.
Las autoridades han manejado varias líneas de investigación en torno al móvil del crimen. Inicialmente se abordaron posibles motivaciones pasionales o de extorsión, pero con el avance de las pesquisas también se consideran conflictos económicos y personales entre quienes conocían a la víctima.
Además, en algunas pesquisas preliminares se ha planteado que el asesinato pudo haber sido resultado de una confusión de identidad, ya que otra profesional con el mismo nombre una abogada de La Ceiba había sido atacada días después, lo que podría indicar un caso de identificación errónea por parte de los atacantes.

Impacto personal y social del crimen
La pareja también relató que Lilian Padilla estaba a punto de inaugurar una plaza comercial en Santa Bárbara, proyecto que dirigía como parte de una sociedad con una amiga cercana, lo que sugiere que la ingeniera tenía una vida activa en diferentes frentes económicos y profesionales.
Familiares y allegados de la víctima han exigido que el, Ministerio Público y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) redoblen esfuerzos para esclarecer el caso, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia, evitando que el crimen quede en la impunidad.
Sin protección estatal y reclamo de justicia
El testimonio también evidenció un reclamo por la falta de protección estatal pese a las solicitudes anteriores. La pareja afirmó que, ante la falta de respuesta de las autoridades, ha tenido que tomar sus propias medidas de seguridad.
“Solicité protección, no la recibí y por eso he tenido que cuidarme por mi cuenta”, manifestó la mujer. Este reclamo resuena en un contexto donde familiares de víctimas de violencia buscan con frecuencia mayor acompañamiento estatal.



